La central hidroeléctrica de almacenamiento por bombeo reversible de energía Gira (Gironès-Raimat), que se proyecta en La Fatarella (Terra Alta) y Flix (Ribera d'Ebre), se encuentra en fase de tramitación y de obtención de los principales permisos, para que el proyecto "esté listo" para comenzar las obras en 2028. La empresa Ebergy, participada y liderada por Cobra Infraestructuras Hidráulicas, tramita la concesión de agua -una veintena de hectómetros cúbicos para llenar las balsas-, la declaración de impacto ambiental, y autorizaciones y permisos de ejecución. La central tendrá una potencia de hasta 1.500 MW y 12,5 GWh de capacidad de almacenamiento de energía (8-9 horas), clave para compensar el sector, especialmente después del apagón del 28 de abril.

La central Gira tendrá dos balsas de agua de 13 hectómetros cúbicos cada una, separadas en altitud, y entre las cuales se soltará o se bombeará agua para producir y almacenar energía. Las balsas estarán en los términos de la Fatarella y Flix, pero el proyecto también afecta los términos municipales de Ascó y Riba-roja d'Ebre -donde inicialmente se proyectaba una de las balsas-. Aunque el diseño del proyecto no es definitivo, por los dos municipios ribereños podrían atravesar las tuberías soterradas, que enlazarán las balsas con las turbinas y las baterías

La empresa ha hecho una primera prospección geológica en la zona de "la caverna" y la balsa superior" que ha servido para "afianzar y reafirmar los diseños" actuales y "afinar los costes y la viabilidad del proyecto". Queda una segunda campaña de sondeos geológicos y geotécnicos que todavía no se ha programado. La superficie afectada es de unas 230 hectáreas, una cincuentena para cada una de las dos balsas de agua.

Los permisos, los avales y los puestos de trabajo

Paralelamente, se ha pedido la concesión de agua a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), una dotación de más de 20 hectómetros cúbicos para llenar las balsas (5.000 litros por segundo) y un caudal de reposición (por evaporación o pérdidas) de 150 litros por segundo. Ebergy ha explicado que la concesión solicitada cuenta con un informe de compatibilidad de la CHE y ha sido aceptada en el plan hidrológico del tercer ciclo de la cuenca del Ebro (2022-2027). El proyecto preveía, inicialmente, captar el agua del embalse de Riba-roja, pero la petición se ha hecho para hacer la captación en "un tramo libre" del Ebro, aguas abajo de la presa de Flix. Una vez llenas las dos balsas, la central no consume más agua en el proceso de explotación, porque "es un ciclo cerrado".

Por otra parte, se ha iniciado el trámite de la declaración de impacto ambiental y Ebergy ha depositado un aval de 80 millones de euros en el Ministerio para la Transición Ecológica, también para "avanzar" en la tramitación de la autorización administrativa previa. Finalmente, se ha pedido a Red Eléctrica los permisos de acceso y conexión de la primera fase del proyecto. La previsión es que si se consiguen todas las autorizaciones, las obras de la central Gira comiencen en 2028. Durarán cinco años y pueden generar picos de ocupación de entre 800 y 1.000 trabajadores

Ebergy planifica la puesta en marcha de la operación comercial de la planta para 2032. Para las tareas de explotación y mantenimiento se pueden generar una veintena de puestos de trabajo. La vida útil de la central es de más de 50 años, pero la promotora señala que hay reversibles en el mundo que llevan más de 100 años de explotación

Incrementar la estabilidad del sector

La central reversible de La Fatarella y Flix es uno de los proyectos más importantes del sector en Europa "para garantizar la seguridad y la estabilidad del suministro eléctrico". Gira fue declarado como proyecto de Interés Comunitario por el Estado y Europa en 2017 y 2019, y se ha vuelto a pedir este año. Con la primera fase, la central tendrá una potencia aproximada de 1.335 MW en modo generación y 1.500 MW en modo bombeo. En la fase dos podría llegar a los 3.000 MW de potencia y 25 GWh de almacenamiento de energía y se duplicaría la inversión. "La empresa está muy comprometida con el proyecto", ha asegurado Manuel De Orueta, gerente de Ebergy y director de desarrollo de proyectos hidroeléctricos de Cobra Infraestructuras.

Presentación en el territorio

Ebergy iniciará pronto los contactos con los municipios y las entidades sociales para explicar el proyecto, que se ha redimensionado y se plantea en dos fases para "reducir la afectación ambiental". "Somos conscientes de que no podemos hacer nada sin tener en cuenta el medio ambiente y este es un proyecto histórico, antiguo, que hemos optimizado y rediseñado para reducir la afectación ambiental", ha defendido el gerente de Ebergy. "Cumpliremos la normativa y tenemos el compromiso de ir más allá y tener en cuenta qué quiere el territorio", ha añadido

La promotora también ve con buenos ojos la creación de un consorcio o mancomunidad entre los cuatro ayuntamientos implicados para agilizar las tramitaciones y facilitar el seguimiento del proyecto. La puesta en marcha de la gran central hidroeléctrica reversible, además de los impuestos de construcción supondrá ingresos millonarios anuales para los ayuntamientos

Las cifras estimadas de inversión están sobre los 1.000 y 1.200 millones de euros de inversión. Desde la promotora de la central reversible destacan "los impactos positivos" que puede tener para el territorio, sobre todo en cuanto a "la atracción de nuevas industrias a la zona, sobre todo las "electrointensivas", industrias de datos o de maquinarias que consumen mucha energía, entre otras, que encuentran en la planta "acceso a energía barata, verde y fiable".