Comienzan las operaciones transfronterizas. El grupo francés BPCE irrumpe en el capital de Banc Sabadell con una participación del 7%, un año después de que fracasara la opa del BBVA sobre el banco catalán. Y apenas cinco meses después de la llegada del nuevo consejero delegado, Marc Armengol. La entrada del gigante financiero francés cambia de golpe el mapa accionarial del Sabadell y abre una nueva etapa para la entidad.

BPCE se convierte ahora en el segundo mayor accionista del Sabadell, solo por detrás de BlackRock, que controla alrededor del 8,4% del capital. Zurich ocupa hasta ahora la segunda posición, con cerca del 5%, pero queda relegada tras la entrada del grupo francés. Sin embargo, BPCE no descarta elevar su participación hasta el 9,9%, el máximo que se ha fijado. De alcanzar ese nivel, podría convertirse en el primer accionista del grupo catalán que preside Josep Oliu.

Banc Sabadell cuenta actualmente con una capitalización bursátil de más de 17.300 millones de euros y, según fuentes financieras, la participación del 7% adquirida por BPCE, realizada a precios de mercado de los últimos días, tendría un valor aproximado de 1.200 millones. Se trata, además, de una operación amistosa, acordada entre ambas entidades.

La operación tiene además una dimensión estratégica y es que BPCE quiere estar representado en el consejo de administración de Sabadell y, con el apoyo del banco, iniciará los trámites necesarios ante los supervisores españoles y europeos para lograrlo, han explicado las entidades este martes en un comunicado remitido a la CNMV.

El desembarco francés llega, además, con una oferta de cooperación empresarial. Ambas entidades explorarán oportunidades en áreas como banca corporativa y de inversión, leasing de bienes de equipo, crédito al consumo y negocio internacional.

La operación supone así algo más que la entrada de un nuevo accionista. BPCE, segundo grupo bancario de Francia, apuesta por el proyecto independiente del Sabadell y busca estrechar su relación con una de las principales entidades financieras españolas.

Desde el Sabadell, su presidente, Josep Oliu, ha celebrado la llegada del grupo francés y ha destacado que su inversión supone un reconocimiento a la fortaleza del proyecto independiente del banco. El CEO, Marc Armengol, ha señalado que la entrada de BPCE refuerza la capacidad de Sabadell para ejecutar su plan estratégico y generar valor a largo plazo.

Por su parte, Nicolas Namias, CEO de BPCE, ha defendido que la inversión encaja con la estrategia de crecimiento y diversificación europea del grupo. El francés respalda la estrategia de Sabadell, a su equipo directivo y su potencial de crecimiento.

Un escudo frente a futuras opas

Con esta operación, el Sabadell refuerza su núcleo duro de accionistas y eleva el coste de una eventual opa hostil, después de haber pasado más de un año y medio enfrentado al intento del BBVA de hacerse con el banco.

Con el 7% de BPCE y el casi 5% de Zurich, dos socios estratégicos pasan a controlar conjuntamente cerca del 12% del capital. El movimiento llega, además, en un momento clave porque España celebrará elecciones generales el próximo 29 de noviembre y un nuevo Gobierno podría mostrarse más favorable a las operaciones de fusión o las opas.

Además, la operación entre BPCE y el Sabadell encaja con las preferencias del Banco Central Europeo (BCE), que lleva años reclamando una mayor integración bancaria. La operación del Sabadell no es una fusión transfronteriza, pero sí va un paso más allá de una simple inversión financiera: quiere convertirse en accionista estable, entrar en el consejo y negociar alianzas en banca corporativa y de inversión, leasing, crédito al consumo y negocio internacional. 

¿Quién es BPCE?

BPCE es el segundo mayor grupo bancario de Francia y el cuarto de la zona euro por capital. Es un gigante financiero con unos 110.000 empleados y 36 millones de clientes en todo el mundo. Su estructura reúne las redes francesas Banque Populaire y Caisse d’Epargne, además de negocios especializados en banca de inversión, gestión de activos, leasing y financiación al consumo.

En los últimos años, el grupo ha acelerado su expansión europea. En Portugal controla novobanco, el cuarto banco del país, y cuenta además con negocios internacionales como Natixis CIB y Natixis Investment Managers.