La compañía de hemoderivados Grifols ingresó en el primer semestre 3.574 millones de euros, un 2,6% más que en el mismo periodo del año pasado, pero sus beneficios se dispararon un 28,7%, hasta los 227 millones de euros, según los resultados que han difundido este martes.
Esta evolución estuvo impulsada por el negocio de Biopharma, cuyos ingresos aumentaron un 5,4%, liderados por el crecimiento del 12,8% de la franquicia de inmunoglobulinas.
El ebitda ajustado alcanzó los 854 millones de euros, un 2,4% más. El margen de ebitda ajustado se situó en el 23,9%, diez puntos básicos por encima del registrado en el primer semestre de 2025. La mejora de la rentabilidad estuvo respaldada por el crecimiento de la franquicia de inmunoglobulinas, la recuperación operativa de Biotest y una “gestión disciplinada” de los gastos operativos, según precisó Grifols en un comunicado.
El flujo de caja libre antes de fusiones y adquisiciones mejoró hasta 91 millones de euros en positivo, frente a los 12 millones de euros en negativo registrados en el mismo periodo del ejercicio anterior. Esto representa una mejora interanual de 103 millones de euros. A cierre de junio de 2026, la ratio de apalancamiento neto se situó en 4,2x, mientras que la posición de liquidez ascendió a 2.030 millones de euros.
Nacho Abia, CEO de Grifols (en la imagen superior), indicó que los resultados del primer semestre reflejan “la fortaleza continuada de nuestro negocio y la ejecución disciplinada de nuestra estrategia”. Añadió que siguen centrados en “impulsar un crecimiento sostenible, mejorar la eficiencia operativa y reforzar nuestra posición financiera, al tiempo que continuamos invirtiendo en las oportunidades a largo plazo que impulsarán una creación de valor sostenible para todos nuestros grupos de interés”. Y subrayó que, entre las “prioridades que definirán la siguiente etapa” de Grifols, están “los progresos en Egipto, la evolución de nuestro nuevo modelo operativo y los avances de nuestra cartera de innovación”.
Rahul Srinivasan, director financiero, destacó que han seguido “fortaleciendo nuestro perfil financiero, mejorando la resiliencia de nuestro balance y reforzando nuestra flexibilidad financiera”.
Recientemente, Grifols refinanció todos los vencimientos de deuda de 2027. La operación incluyó un Term Loan B ampliado hasta un importe equivalente aproximado de 3.000 millones de euros y el incremento del compromiso de la línea de crédito revolving desde 938 millones de dólares hasta más de 2.000 millones de dólares, con mejores condiciones de precio y mayores plazos de vencimiento, según precisan en el comunicado.
Junto con la amortización parcial anticipada de 500 millones de euros del bono con vencimiento en 2030 y mayor coste financiero, estas actuaciones permitirán que los intereses en efectivo de 2026 se sitúen en línea o por debajo de los de 2025. La compañía no tiene vencimientos de deuda significativos hasta el cuarto trimestre de 2028.