La empresa aragonesa Forestalia no podrá, de entrada, transportar electricidad desde sus parques fotovoltaicos y eólicos de Aragón a Catalunya tal como pretendía. El Ministerio español para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha emitido estos días su declaración de impacto ambiental negativa a todas las subestaciones y líneas de muy alta tensión previstas, tal como ha recogido el consultor y exgerente de EolicCat Jaume Morron. 

Fuentes del Ministerio de Transición Ecológica explican a ON ECONOMIA que los permisos de acceso a red estaban además ya caducados, por lo que Forestalia debería volver a empezar el proceso si quisiera desarrollar esta red.  

Las polémicas MAT, aunque son en verdad redes privadas de transporte, proyectadas por la empresa porque en Aragón preveía producir más electricidad de la que necesita mientras Catalunya tiene una carencia considerable que se acentuará con el cierre de las nucleares, no saldrán adelante, a no ser que la empresa decida intentarlo de nuevo. Parece complicado, teniendo en cuenta que ni siquiera los parques de renovables desde donde tenía previsto enviarlas se han acabado construyendo. 

El plan de Forestalia era construir 6 parques eólicos con una potencia total de 86 MW y 11 fotovoltaicos de 279,94 MW que llegarían a Catalunya por L'Espluga de Francolí. Los ayuntamientos por donde debía pasar la línea de muy alta tensión se habían opuesto a unas líneas que se transportan con torres de gran tamaño. El gobierno español había expresado también sus reticencias a estos proyectos. 

El pasado 23 de enero, el ministerio publicó en el BOE la declaración ambiental desfavorable de los tres parques eólicos de Vilanova de Sixena, el de Campdàsens y 7 parques fotovoltaicos de Fraga que debían enviar electricidad a Catalunya. El principal motivo del extenso boletín oficial del estado con 22 páginas para rechazar los proyectos es la afectación a la red Natura 2000, con el paso de las líneas de evacuación por zonas protegidas por los ríos, y sobre todo la amenaza a diversas especies de aves. 

Cuatro días después, el 27 de enero, el ministerio declaró también inviables desde el punto de vista ambiental cuatro parques fotovoltaicos de Fraga. En total 420,24 MW de potencia y sus líneas de evacuación hacia Catalunya que no saldrán adelante. 

Forestalia consiguió en un primer momento la declaración ambiental positiva de las líneas de muy alta tensión que debían atravesar Catalunya entre Baix Cinca y Pierola (97 kms), Valmuel y Begues (272 kms) y Laluenga e Isona (180 kms). Pero los informes desfavorables del Govern fueron aceptados como vinculantes por el Ministerio, que no da por resueltos los problemas con las alegaciones posteriores de la empresa. 

Mientras tanto, Forestalia planteó entre los años 2023 y 2024 una cuarta y una quinta alternativa a estas líneas que finalmente tampoco han prosperado. 

Aunque el gobierno español expresó en su día que "resulta difícil comprender la lógica energética" de líneas de evacuación de cientos de kilómetros y puso en el tejado del Govern su posicionamiento, desde Territori se temía que el proyecto se pudiera viabilizar como prioritario.