La falta de personal cualificado se ha convertido en el principal quebradero de cabeza de la pyme catalana, que lo considera un riesgo determinante para el crecimiento de su actividad empresarial. Esta es una de las conclusiones más destacadas del sondeo sobre perspectivas empresariales que ha llevado a cabo la patronal Cecot para conocer la realidad del tejido empresarial de cara a 2026.
En el informe se detecta un cambio en las preocupaciones de los empresarios, de manera que los problemas para acceder a mano de obra cualificada se incrementan y pasan por delante de las habituales quejas respecto al exceso de burocracia administrativa e incertidumbre regulatoria o legislativa; o el absentismo laboral y la presión fiscal
"Hay una demanda de talento que no se puede cubrir y que es una necesidad transversal a todas las áreas de actividad empresarial", ha asegurado el secretario general de la patronal Cecot, Oriol Alba, este lunes durante la presentación del sondeo. Alba ha concretado que, no obstante, los sectores más afectados son los vinculados a los oficios y los trabajos manuales, "que son la base de la industria y las pymes industriales; más que en el sector servicios".
Sin embargo, Alba ha mencionado también la falta de talento para el sector del comercio, en este caso, "porque los jóvenes son reacios a asumir trabajos en este sector que requiere muchas horas de trabajo, cambios de turnos constantes..."; "los jóvenes no lo perciben como un sector atractivo para entrar en el mundo del trabajo", ha insistido.
La construcción y el transporte, no hay relevo
Otros sectores con problemas son la construcción y el transporte. En ambos casos porque las plantillas están formadas por empleados que están en edades próximas a la jubilación -la media es de trabajadores de entre 50 y 55 años- y hay también dificultades para encontrar jóvenes interesados.
Estos hechos, ligados a la incertidumbre geopolítica y económica, hacen que dos terceras partes de las empresas consultadas por Cecot solo tengan en mente "mantener las plantillas", y un 23% prevé hacer nuevas contrataciones, a lo largo de 2026.
Esto en un marco de "ligera mejora económica", para una tercera parte de las empresas. Otro 35% cree que el negocio se mantendrá estable, y solo un 14% apunta a una mejora respecto a 2025.
En este contexto, las inversiones en nuevos proyectos se ha parado. Casi una de cada cuatro empresas (42%) hará las inversiones que sean imprescindibles para la continuidad del negocio, y una de cada tres (31%) si son "moderadas". Un 7% de los encuestados prevé destinar "importantes" recursos a la actividad.
