Esteve obtuvo un beneficio de 72 millones de euros durante el ejercicio 2025, cifra que representa un descenso del 4% respecto al año anterior. Esta caída, según ha explicado la compañía en rueda de prensa, se explica por dos factores: la evolución desfavorable del tipo de cambio del dólar y el análisis comparativo con los ingresos no recurrentes positivos que se registraron en el ejercicio precedente. A pesar de este retroceso en el beneficio neto, la compañía presentó unos niveles de facturación y rentabilidad operativa claramente expansivos. Los ingresos totales alcanzaron los 828 millones de euros, un 14% más, mientras que el resultado bruto de explotación alcanzó los 151 millones, con un incremento del 18% respecto a 2024.

La directora financiera de Esteve, Roser Gomila, ha calificado los resultados como una "buena evolución de las ventas y de la rentabilidad" y ha defendido que la buena selección de las compras realizadas en los últimos años ha permitido a la compañía tejer un "camino sólido" de crecimiento. El incremento de los ingresos se ha apoyado tanto en el negocio farmacéutico tradicional como en la actividad de fabricación de principios activos para terceros, conocida como CDMO. En esta última área, la empresa ha incorporado nuevos productos y ha integrado nuevos activos, especialmente en el mercado norteamericano, que han contribuido a la expansión de la facturación.

Ocho nuevos medicamentos y foco en oncología y endocrinología

Durante el ejercicio 2025, Esteve ha incorporado ocho nuevos medicamentos a su dossier, una ampliación que refuerza su presencia en áreas terapéuticas estratégicas como la oncología y la endocrinología. La empresa trabaja para consolidar una cartera especializada, alejada del negocio de genéricos de gran volumen y centrada en productos con valor añadido. Esta estrategia, según el consejero delegado, Staffan Schüberg, es la que debe guiar los próximos años, junto con el refuerzo de la presencia en Europa y en Estados Unidos, dos mercados considerados prioritarios para la expansión futura.

El año 2025 ha sido intenso también en inversiones. La compañía destinó 160 millones de euros a crecimiento inorgánico, es decir, a adquisiciones e integración de activos, y 104 millones a inversión industrial. La mayor parte de estos recursos se han orientado al desarrollo de nuevas capacidades productivas, especialmente en la planta de Celrà, en el Gironès, y en China. Gomila ha destacado que ha sido "un año importante en términos de inversión" y ha avanzado que la ampliación de la planta de Celrà permitirá incorporar un centenar de nuevos trabajadores a los 500 actuales, además de llegar a más pacientes a partir de 2027.

Sobre el contexto internacional, marcado por la crisis en Oriente Medio y por la imposición de aranceles por parte del gobierno de Estados Unidos, el consejero delegado ha querido transmitir tranquilidad. Schüberg ha asegurado que hasta el momento la empresa no ha notado ningún impacto negativo de estas tensiones. Sin embargo, ha reconocido que han elaborado un "mapa de riesgo" que actualizan semanalmente para identificar cualquier posible problema en la obtención de materias primas. "Estamos buscando alternativas de transporte", ha concretado. En la misma línea, Gomila ha afirmado que los aranceles impuestos por la administración Trump no están afectando las cuentas del grupo, si bien la empresa se mantiene vigilante ante cualquier cambio en las condiciones comerciales internacionales.

De cara a los próximos ejercicios, Esteve quiere continuar profundizando en su estrategia de especialización en nichos terapéuticos con alto valor añadido y menor competencia. La compañía considera que este modelo le permite mantener márgenes más elevados que los del negocio de genéricos y a la vez construir una cartera de productos más resiliente a las fluctuaciones del mercado.

El refuerzo de la presencia comercial en Europa y en Estados Unidos es otra de las prioridades, tal como ha explicado Schüberg. Con una facturación que se acerca a los 1.000 millones de euros y un Ebitda en clara progresión, Esteve se prepara para una nueva fase de expansión apoyada en inversiones industriales y en una política de compras selectiva. El reto será mantener el ritmo de crecimiento en un entorno global cada vez más competitivo e incierto.