La junta general de accionistas de Ercros ha aprobado la salida de la compañía química de los mercados bursátiles españoles, un paso previo al lanzamiento de una segunda oferta pública de adquisición por parte de Bondalti. El grupo portugués, que consiguió el control del 77,23% del capital a mediados de marzo mediante una primera opa, ha propuesto ahora una nueva oferta por el 22,78% del capital que todavía no controla. El precio ofertado es de 3,505 euros por acción, el mismo importe que fijó en la operación anterior, y la nueva oferta se hará efectiva una vez que las acciones dejen de cotizar en las bolsas de Barcelona, Madrid, Bilbao y Valencia.

El presidente de la compañía, Antón Valero, ha defendido la operación como una oportunidad para los accionistas minoritarios de liquidar su participación en condiciones objetivas y supervisadas. En su intervención ante la junta, Valero ha advertido que aquellos inversores que decidan no aceptar la oferta se convertirán en accionistas de una sociedad no cotizada, sin liquidez y sin previsión de distribución de dividendos. Esta circunstancia, ha argumentado, hace aconsejable que los minoritarios acudan a la opa para evitar quedarse con una participación sin salida.

La junta de accionistas también ha dado el visto bueno a la nueva composición del consejo de administración, que pasa a estar formado por siete miembros. Se ha ratificado el nombramiento de Antón Valero como consejero dominical, de João Maria Guimarães José de Mello como consejero delegado y de André Cabral Côrte-Real d'Albuquerque como consejero ejecutivo. También se ha aprobado el nombramiento de Luís Augusto Nesbitt Rebelo da Silva y de Agustín Franco Blasco como consejeros ejecutivos.

Las dos consejeras independientes, Carme Moragues y Lourdes Vega, continuarán formando parte del órgano de gobierno. La reconfiguración del consejo, que sustituye al anterior equipo gestor, busca adaptar la composición del órgano a la nueva etapa de la compañía bajo el liderazgo de Bondalti. La medida es coherente con el proceso de exclusión de cotización y con la nueva estructura de propiedad, que concentra el control en manos del grupo portugués. La junta también ha aprobado la derogación de la política de retribución al accionista, en línea con la nueva realidad societaria y con el proceso de exclusión de bolsa.

Las cuentas de 2025

Durante la junta también se han presentado las cuentas anuales correspondientes al ejercicio 2025, que reflejan la evolución de la compañía bajo la gestión del anterior equipo directivo. Los ingresos de Ercros se redujeron un 6,2% respecto al año anterior, hasta situarse en 603,4 millones de euros. El ejercicio cerró con unas pérdidas de 53,6 millones de euros, atribuidas a la debilidad de la demanda en los principales mercados de la compañía y al impacto de los elevados costes energéticos.

Estos resultados reflejan las dificultades que ha atravesado el sector químico en los últimos años, afectado por el encarecimiento de las materias primas, las tensiones en las cadenas de suministro y la caída de la demanda en algunos segmentos. La nueva dirección, bajo el liderazgo de Bondalti, deberá afrontar estos retos en el marco de una estrategia que podría incluir la reestructuración de la cartera de negocios y la búsqueda de sinergias con el grupo portugués.

A la junta de accionistas han concurrido 54 accionistas, titulares de 79,8 millones de acciones, que representan el 87,274% del capital social suscrito. La participación elevada refleja el interés de los accionistas por las decisiones estratégicas que se toman en un momento de cambio para la compañía. Una vez aprobada la exclusión de bolsa y el lanzamiento de la segunda opa, el futuro de Ercros quedará ligado a las decisiones del nuevo accionista mayoritario.

La compañía, que tiene diez plantas industriales en el Estado dedicadas a la producción de derivados del cloro, productos químicos intermedios y productos para la industria farmacéutica, se enfrenta a un contexto de mercado complejo. La nueva etapa bajo el control de Bondalti podría comportar cambios en la estrategia industrial y en la política de inversiones, adaptando la compañía a las nuevas circunstancias. La operación de salida de bolsa, que ha sido aprobada por la junta, cierra un capítulo en la historia de Ercros como empresa cotizada y abre uno nuevo como sociedad de capital cerrado.