Endesa registró un beneficio de 1.962 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que representa un incremento del 14,7% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. La compañía ha informado de estas cifras y ha ratificado su previsión de un beneficio neto ordinario para el conjunto del año superior a los 2.400 millones de euros. El resultado ordinario neto de la empresa a cierre de septiembre se situó en los 2.125 millones de euros, con un aumento del 22,5% respecto al mismo periodo del 2025. La diferencia entre el beneficio neto y el resultado ordinario neto responde a la existencia de partidas no recurrentes que la compañía desglosa en sus resultados, y que hacen que ambas magnitudes no coincidan.
Los ingresos del grupo en el periodo de enero a septiembre ascendieron a 17.389 millones de euros, con un incremento del 9% frente a los 15.948 millones de euros de hace un año. El resultado bruto de explotación de la eléctrica alcanzó los 4.577 millones de euros en los nueve primeros meses del 2026, un 8,4% más que en el 2025. En esta evolución destaca el aumento de la contribución de los negocios regulados hasta casi el 50% del Ebitda, frente a aproximadamente el 40% del año anterior, lo que mejora la visibilidad y la predictibilidad de los resultados de la compañía. Este mayor peso de los negocios regulados indica que una parte más importante de los ingresos proviene de actividades sometidas a un marco retributivo estable, lo que reduce la dependencia de las oscilaciones del mercado eléctrico y permite anticipar con más margen el comportamiento de los resultados.
La actualización del plan estratégico
La compañía ha anunciado que presentará en febrero de 2027 la actualización de su plan estratégico, el primero con Gianni Armani al frente de la eléctrica, en el que detallará sus prioridades y oportunidades de crecimiento para los próximos tres ejercicios. Esta presentación servirá para concretar las líneas de actuación de la compañía en el nuevo ciclo y para fijar los objetivos que se marcará para el periodo siguiente. El hecho de que se trate del primer plan con el nuevo máximo responsable añade interés a la cita, dado que habitualmente estos documentos sirven para exponer la estrategia y las prioridades de la nueva etapa. La fecha escogida, febrero de 2027, sitúa el anuncio un poco más allá del cierre del ejercicio actual y permitirá a la compañía presentar el balance del año y, a la vez, proyectar las líneas maestras del periodo siguiente.
Las inversiones brutas del grupo crecieron un 19% en el periodo, hasta 1.622 millones de euros, con la red de distribución como foco principal y con un incremento interanual del 42%. Este aumento de la inversión en distribución resulta coherente con el peso creciente de los negocios regulados dentro del conjunto de la actividad de la compañía, y apunta a una apuesta por reforzar las infraestructuras sometidas a regulación.
Por otro lado, Endesa generó un flujo de caja de 3.500 millones de euros en los primeros nueve meses del año y situó su deuda neta en los 11.200 millones de euros a cierre de septiembre, frente a los 10.100 millones de euros a los que ascendía a finales de 2025. Este aumento de la deuda neta se produce en un contexto de inversiones al alza y de generación de caja, y habrá que ver cómo evoluciona en el conjunto del ejercicio. El coste medio de la deuda bajó del 3,3% al 3,2%, lo que aligera ligeramente la carga financiera de la compañía y que, junto con el aumento del flujo de caja, contribuye a sostener la política de inversiones y la retribución a los accionistas.