Enaire ha defendido que la seguridad operacional en el El Prat estuvo "en todo momento garantizada" durante el fallo de alimentación eléctrica que afectó el pasado miércoles a la torre de control del aeropuerto catalán y que obligó a detener temporalmente los despegues y aterrizajes.
La empresa pública, dependiente del Ministerio de Transportes, y responsable de la gestión de la navegación aérea en España, ha respondido así a las informaciones publicadas en algunos medios de comunicación sobre la incidencia, que provocó importantes alteraciones en la operativa del aeropuerto de Barcelona.
Según ha explicado Enaire este viernes en un comunicado, la avería afectó a los sistemas de navegación aérea de la torre y, por tanto, al servicio de control del tráfico aéreo que se presta desde esta dependencia.
Ante esta situación, el gestor de navegación aérea asegura que aplicó "en todo momento" los procedimientos operativos establecidos para este tipo de contingencias. Entre las medidas adoptadas se incluyó el uso de sistemas alternativos de comunicaciones de voz, así como maniobras de espacio aéreo complementarias a las basadas en radioayudas.
Además, Enaire señala que se pusieron en marcha las medidas de gestión de afluencia necesarias para preservar la seguridad de las operaciones hasta que pudo restablecerse el suministro eléctrico en el aeropuerto. La compañía destaca que este proceso se llevó a cabo "en estrecho trabajo en equipo con las compañías aéreas y el gestor aeroportuario".
Diez vuelos desviados y decenas de retrasos
Según fuentes de Aena, el fallo eléctrico obligó el miércoles a detener los despegues y aterrizajes en El Prat durante 15 minutos pasadas las 13 horas, lo que provocó importantes afectaciones en el resto de vuelos programados para ese día. Solo Rynair, dice que se vieron afectados 6.000 pasajeros que volaban con su aerolínea por retrasos o desvíos.
En total, de las 1.124 operaciones programadas en el aeropuerto, diez vuelos tuvieron que ser desviados y se registraron decenas de retrasos, algunos de ellos superiores a las dos horas.
Pese a las consecuencias sobre la operativa, Enaire ha rechazado que el incidente pusiera en cuestión la seguridad de las operaciones. "No considera admisible que se trasladen dudas sobre la seguridad de las operaciones a la opinión pública", señala la empresa en su comunicado.
El gestor ha querido poner también en valor la actuación de los profesionales que intervinieron durante la incidencia, especialmente los controladores aéreos y los técnicos. Según Enaire, su "trabajo y compromiso" fueron "clave" tanto para mantener la prestación del servicio durante el fallo como para recuperar de forma gradual la operativa aérea del aeropuerto.
Enaire es la empresa pública española encargada de gestionar la navegación aérea y el espacio aéreo del territorio español. Entre sus funciones se encuentran el control del tráfico aéreo, la gestión de las torres de control y la garantía de la seguridad, el orden y la fluidez de las operaciones aéreas.