Enagás ingresó 976,8 millones de euros el pasado 2025, un incremento de facturación del 7% en comparación con el año anterior, con el que consiguió un beneficio después de impuestos de 339,1 millones, que le permiten salir de las pérdidas de 2024. El ebitda que muestra los beneficios antes de impuestos fue un 11,3% inferior al de 2024, y cerró el año en 675,7 millones.  

El laudo con Gasoducto Sur Peruano, que tuvo que pagar 170 millones de euros a Enagás, tuvo un impacto negativo de 609 millones en las cuentas de 2024 por la pérdida de activos, a pesar de ser una sentencia favorable a Enagás. 

La empresa gasista que opera sobre todo las redes de transporte de gas en España ha conseguido controlar el gasto operativo recurrente, que se ha reducido un 0,6%, y el financiero, que ha caído un 20,5%. La deuda ha subido de los 2.404 millones a los 2.475, en medio de un esfuerzo de inversión para desarrollar la red de hidrógeno verde en España y hacia el resto de Europa. 

Esta deuda tiene un vencimiento medio de 4,7 años y supone un coste financiero del 2,1% y se compensa con una liquidez de 2.515 millones. 

La empresa ha destacado en sus resultados el buen rendimiento de sus participadas TAP, Stade, Desfa, Enagás Renovable y Scale Green Energy, que han aportado 155,3 millones de euros a los resultados anuales. Es un rendimiento un 11,2% inferior al año anterior. 

Entre las operaciones relevantes del año, Enagás ha vendido su participación a la mexicana en Soto La Marina por 15 millones de euros, con una plusvalía de 5,1 millones, ha comprado el 51% de Axent por 37,8 millones, con un impacto positivo en los beneficios de unos 17 millones y ha vendido también Sercomgas por 11,2 millones, lo que aporta una plusvalía de 9,6 millones. 

Enagás ha conseguido reducir las emisiones propias de CO2 un 16% y las de la cadena de valor un 14%, en la línea con la descarbonización que debería llegar a un 92% el año 2040. 

Para alcanzar este objetivo, el despliegue del hidrógeno verde será clave. De cara al año 2026, con una inversión prevista de 225 millones, espera acabar la ingeniería de detalle y el estudio de impacto ambiental del tramo español, así como completar las consultas con el territorio en 13 comunidades autónomas y 500 municipios. 

El H2Med es el gran proyecto de Enagás, que debe desarrollar una red troncal subterránea por toda España para transportar hidrógeno verde y conectarlo también con Portugal y con Francia. Para ello, debe afrontar una inversión de 1.000 millones de euros, mientras que Europa debe asumir la otra mitad del coste. Con esta tecnología, que separa el hidrógeno del oxígeno del agua para hacer del hidrógeno verde un vector energético, se debe sustituir una parte importante del gas. El objetivo es poder descarbonizar parte de la actividad industrial y del transporte pesado que no se pueda electrificar, pero el avance de la tecnología aún no está optimizado para estas utilidades. También debe sustituir el hidrógeno gris de los amoniacos y abonos agrícolas.