Guadaltel, con sede en Sevilla, ha sido la firma escogida para asumir el despliegue de la inteligencia artificial en el Institut Català de Finances. La empresa andaluza se ha adjudicado el contrato tras superar un concurso público de grandes dimensiones, donde se han presentado hasta 32 ofertas procedentes de algunas de las consultoras y compañías tecnológicas más grandes del mercado estatal. Entre las aspirantes que han quedado atrás figuran nombres de peso como NTT Data, PwC, Hiberus, Inetum, T-Systems e Izertis.
El importe de la adjudicación ronda el millón de euros. El plazo de ejecución de los trabajos se ha fijado en dos años, período durante el cual la empresa sevillana deberá diseñar, implementar y poner en marcha soluciones basadas en inteligencia artificial para diversos procesos internos del ICF, con el objetivo de optimizar la gestión de datos, mejorar el análisis de riesgos y agilizar la toma de decisiones financieras.
El argumento de la especialización técnica
La documentación que acompaña el expediente del concurso ofrece una explicación detallada de por qué el Institut Català de Finances ha optado por recurrir a una empresa externa en lugar de aprovechar los recursos humanos propios. Según consta en los informes técnicos previos, la inteligencia artificial es considerada un ámbito tecnológico de elevada especialización, que no solo requiere conocimientos profundos de programación y algoritmos, sino también una comprensión muy cuidadosa de las metodologías de trabajo y de los procesos funcionales específicos de cada organización.
Este argumento, defienden desde el ICF, es difícil de concentrar en las plantillas habituales de la administración, a menudo más orientadas a la gestión corriente que a la innovación. El mismo expediente subraya que la irrupción de la inteligencia artificial en el sector público no se limita a una cuestión de software, sino que implica un cambio cultural y organizativo.
Una trayectoria sólida en las administraciones
Más allá de la actual adjudicación, Guadaltel no es una desconocida para el tejido institucional catalán. Desde el año 2016, la empresa sevillana ha acumulado una facturación de 818.588 euros procedentes de diferentes entes públicos, una cifra que demuestra su capacidad para repetir como proveedor de confianza en el ámbito tecnológico. Estos ingresos históricos se han repartido entre una veintena de actuaciones, muchas de ellas centradas en la modernización de infraestructuras digitales, la ciberseguridad y la implantación de sistemas de administración electrónica.
La relación de administraciones que han confiado en Guadaltel durante esta década es bastante amplia y diversa. Incluye ayuntamientos de gran relevancia como el de Hospitalet de Llobregat y el de Mataró, así como organismos estratégicos como Barcelona Activa, la agencia de desarrollo económico de la capital catalana. También han recurrido a sus servicios el Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació, una entidad clave en el ámbito digital del sector público catalán, y las diputaciones de Girona y Tarragona. Finalmente, la Universitat Autònoma de Barcelona completa el conjunto de clientes institucionales.
Durante el año 2025, el Institut Català de Finances destinó 1.000 millones de euros a apoyar a 1.679 beneficiarios, entre los que se encuentran empresas, entidades y particulares. La entidad registró un crecimiento del 18% en el conjunto de su actividad respecto a 2024, con líneas de préstamo, avales y operaciones de capital riesgo.
Por sectores, la industria encabeza la lista de inversiones recibidas, con 327 millones, cifra que equivale al 35% del total destinado a créditos y garantías. A continuación se sitúan el comercio y el turismo, con un 21%, y la vivienda de protección oficial (16%).