La vendimia en el Penedès ha comenzado. Históricamente, arrancaba durante la primera quincena de septiembre, pero en los últimos años, como consecuencia directa del aumento de temperaturas, la cosecha se ha ido avanzando. Este año, el inicio de la vendimia marca un hito histórico: casi una decena de bodegas de Corpinnat la han comenzado en julio. El resto de bodegas iniciarán la vendimia durante los próximos días y se prevé que la próxima semana casi todos estén vendimiando. El adelanto del calendario es un reflejo del impacto del cambio climático sobre la viña. Las temperaturas elevadas aceleran la maduración de la uva y obligan a los viticultores a anticipar la cosecha para recoger la fruta en su punto óptimo.
Esta tendencia, que hace unos años era excepcional, se ha convertido en una constante en las últimas campañas, y las bodegas se han tenido que adaptar a un nuevo escenario en el que los calendarios tradicionales han quedado obsoletos. El hecho de que la vendimia comience en julio, un mes que tradicionalmente se destinaba al cuidado de la viña y a la preparación de la cosecha, es una muestra de la rapidez con que están cambiando las condiciones climáticas. Los viticultores del Penedès han tenido que reajustar sus planes y adelantar la contratación de temporeros, que habitualmente comenzaban a trabajar a finales de agosto.
La lluvia, un factor clave
Las lluvias del invierno permitieron recuperar la reserva hídrica de las plantas, después de tres años de sequía extrema. Sin embargo, durante los últimos meses la falta de lluvias, acompañada del aumento de temperaturas, ha acelerado la maduración de la uva. La calidad de la uva será óptima, pero la escasez de lluvias causará un descenso de los kilos previstos inicialmente. Los viticultores del Penedès han aprendido a convivir con las condiciones extremas de los últimos años, pero la variabilidad climática sigue siendo uno de los principales retos del sector. La capacidad de adaptación y la inversión en prácticas de cultivo que permitan mitigar los efectos de la sequía son claves para mantener la calidad de la producción. En esta campaña, la disponibilidad de agua en invierno ha permitido a las plantas afrontar mejor el estrés hídrico del verano, pero las altas temperaturas han acelerado la maduración y han reducido el peso de la uva.
La reducción de la cosecha prevista, sin embargo, no debe comprometer la calidad del vino. Las bodegas han aprendido a gestionar las condiciones de cada año y a adaptar las técnicas de vinificación para obtener los mejores resultados posibles. La vendimia temprana, aunque comporta una cosecha más reducida, permite obtener uva con una acidez y un equilibrio adecuados para la elaboración de vinos espumosos de calidad. El compromiso con el territorio también se refleja en los precios de compra de uva a los viticultores del corazón del Penedès. Por ello, desde la creación de Corpinnat, en el año 2018, los precios mínimos garantizados no han dejado de crecer hasta llegar a superar un 50% más. Esta política de precios pretende reconocer el esfuerzo de los viticultores, que cuidan los viñedos y el paisaje, y garantizar el relevo generacional.
Para esta campaña, el precio mínimo se ha fijado en 0,94 euros por kilo de uva ecológica y vendimiada a mano. Esta cifra supone un incremento sostenido respecto a las campañas anteriores y refleja la voluntad de Corpinnat de reconocer el valor del trabajo de los viticultores. El precio mínimo garantizado es una herramienta para asegurar la viabilidad económica de los viticultores y para incentivarlos a seguir cuidando los viñedos con los estándares de calidad que exige la denominación. Las bodegas de Corpinnat consideran que un precio justo para la uva es la base para garantizar la calidad del vino y la sostenibilidad del sector. En un contexto de precios al alza en los mercados internacionales, la decisión de mantener y aumentar el precio mínimo garantizado es una apuesta por la calidad y por la fidelidad a los viticultores.
La calidad por delante de la cantidad
Las bodegas de Corpinnat han propuesto una rebaja del rendimiento máximo de prensa, que este año será de un 64%. Este nuevo paso, que nace con vocación de continuidad, forma parte del estudio y análisis que hacen las bodegas Corpinnat para seguir avanzando en un cambio de modelo en el sector. La reducción del rendimiento de prensa implica que se extraerá menos mosto de la misma cantidad de uva, lo cual permite obtener un vino de más calidad. Esta decisión, que puede parecer contraproducente en una campaña de producción reducida, es una apuesta por la excelencia que diferencia los corpinnats de otros vinos espumosos. La prensa, que es el proceso de extracción del mosto, se realiza con más cuidado y con una presión más suave para obtener el mosto más puro.
Las bodegas de Corpinnat, que producen vinos espumosos de calidad, han hecho de la búsqueda de la excelencia su rasgo distintivo. La rebaja del rendimiento de prensa es una decisión técnica que busca mejorar la concentración y la complejidad de los vinos, y que refleja el compromiso de las bodegas con la calidad por encima de la cantidad. Esta filosofía, que ha ganado adeptos en los últimos años, es la que ha permitido a Corpinnat consolidarse como una referencia en el mundo de los vinos espumosos de calidad.
