Derby Hotels Collection prevé cerrar el ejercicio 2026 con una facturación cercana a los 90 millones de euros, en línea con los resultados del año anterior. En 2025, la empresa turística alcanzó unos ingresos de 90 millones de euros, un 2,4% por encima de la cifra obtenida en 2024. Esta estabilidad de los ingresos ha ido acompañada del mantenimiento de las tasas de ocupación y de las tarifas en los establecimientos de la cadena hotelera dirigida por Joaquim Clos. Durante esta temporada de verano, la cadena ha registrado una evolución positiva de la ocupación en sus establecimientos de Barcelona y Madrid. En la capital catalana, los hoteles y apartamentos han alcanzado una ocupación media del 81%, frente al 79% del verano de 2025.

Estados Unidos se consolida como el principal mercado de la cadena, ya que aporta el 26% del total de los clientes en Barcelona y Madrid. Después del mercado norteamericano, el público estatal ocupa la segunda posición, seguido del Reino Unido, que se mantiene en tercer lugar. En cambio, el mercado francés ha experimentado un descenso en la demanda de hoteles de lujo en Barcelona. El mercado asiático, tanto el chino como el japonés, también ha quedado por debajo del nivel registrado en otros balances a causa de la coyuntura geopolítica de Oriente Próximo. Esta evolución de los mercados emisores refleja los cambios en los flujos turísticos internacionales y la importancia de diversificar la clientela para reducir la dependencia de unos cuantos mercados. 

Proyectos activos

La compañía, que es propietaria de los inmuebles que opera, está inmersa en diversas operaciones de reforma. En Londres, el hotel se encuentra en su fase final de remodelación para elevar su categoría y su propuesta de valor. Actualmente, su activo londinense opera a medio gas a causa de estas obras, que deben permitir mejorar su posición en el mercado. También continúa adelante con el proyecto de renovación de las habitaciones del establecimiento de cinco estrellas Claris Hotel & Spa en Barcelona, el hotel insignia de la cadena en la Ciudad Condal. Esta operación tiene un presupuesto de unos 6,5 millones de euros y debe servir para actualizar las instalaciones y mantener el nivel de calidad que caracteriza al establecimiento.

Las reformas forman parte de la estrategia de la compañía para mantener la competitividad de sus activos y para adaptarse a las nuevas expectativas de los clientes del segmento del lujo, que cada vez valoran más la calidad de las instalaciones y la experiencia global de la estancia. Actualmente, la compañía gestiona casi 1.500 habitaciones repartidas entre Barcelona, Madrid y Londres. En 2028, el grupo sumará un nuevo edificio de pisos turísticos en la plaza Europa de l'Hospitalet de Llobregat. En cuanto a nuevos hoteles en el exterior, el grupo continúa buscando oportunidades en Portugal e Italia. La empresa reconoce que "es complicado" encontrar activos singulares y en zonas de alto valor que se ajusten a su estrategia hotelera. Esta dificultad para encontrar ubicaciones adecuadas explica por qué la cadena prioriza las reformas y la mejora de los activos que ya posee antes que la apertura de nuevos establecimientos.