El inversor checo Daniel Křetínský ha lanzado una oferta pública de adquisición (OPA) para obtener el control total del grupo francés de distribución Fnac Darty. A través de su vehículo de inversión, EP Group, ofrece 36 euros por acción, una propuesta que valora la multinacional de la venta de cultura, electrónica y electrodomésticos en aproximadamente 1.100 millones de euros.

Esta maniobra no es una sorpresa absoluta en los círculos bursátiles. Křetínský, una figura conocida en Europa por sus inversiones en sectores que van de la energía a los medios de comunicación, ha ido incrementando de manera constante y silenciosa su posición en Fnac Darty durante los últimos años.

Actualmente, su grupo ya controla un 28,5% del capital, una participación significativa que ahora busca ampliar hasta la mayoría absoluta. El único requisito para que la operación se considere exitosa es conseguir más del 50% del capital o de los derechos de voto.

La oferta, formalizada por la filial EP FR HoldCo, presenta una prima del 19% respecto al precio de cierre de las acciones de Fnac Darty el pasado 23 de mayo, una prima que busca ser lo suficientemente atractiva para convencer a los accionistas minoritarios. El plan parece bien encarrilado desde el punto de vista institucional, ya que el consejo de administración de la firma Fnac ha dado su bienvenida a la propuesta.

En un comunicado, EP Group ha asegurado que su objetivo es convertirse en el accionista mayoritario a largo plazo de la compañía, apoyando a su equipo directivo y a su visión estratégica. Además, el grupo ha querido enviar un mensaje de estabilidad, afirmando que no tiene intención de lanzar una operación de venta forzosa posterior, un movimiento que hubiera generado inseguridad entre los inversores.

Este movimiento pone de manifiesto la ambición continuada de Křetínský por consolidar un imperio de distribución en Europa. Su presencia en el sector no es nueva en la Península Ibérica. De hecho, es un actor clave en la distribución alimentaria a través de su participación del 50% en la cadena de supermercados Caprabo. Esta inversión muestra su interés estratégico en las cadenas de venta al por menor con una fuerte implantación local y potencial de consolidación.

La operación sobre Fnac Darty se contextualiza en un momento de redefinición para el sector de la distribución especializada. Las grandes superficies culturales y de electrodomésticos enfrentan desafíos existenciales, desde la competencia agresiva de los *marketplaces* globales como Amazon hasta los cambios en los hábitos de consumo pospandemia.

En este escenario, la entrada de un propietario con capital, visión a largo plazo y experiencia en la transformación de empresas, como es el caso de Křetínský, puede leerse como una oportunidad para Fnac Darty de reorientar su modelo de negocio con mayor agilidad.

El mercado estará ahora atento a la respuesta de los accionistas durante el periodo que dure la opa. El éxito de la operación consolidaría una de las apuestas más relevantes de Křetínský en Francia y ampliaría significativamente su protagonismo dentro del panorama europeo del comercio minorista, uniendo los sectores alimentario y cultural-electrónico bajo una misma estrategia de inversión. Se trata de un movimiento que, más allá de las cifras, dibuja un nuevo mapa de poder en la distribución continental.