Igual que en Wall Street un reducido grupo de tecnológicas, conocidas como los "siete magníficos" (Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla) concentra una parte muy significativa del peso de la bolsa norteamericana, el patrón se repite en Asia. Según Capital Group, los "siete magníficos" de los mercados emergentes son Taiwan Semiconductor (TSMC), Samsung Electronics, SK Hynix, Tencent, Alibaba, MediaTek y Delta Electronics. Las siete compañías con mayor capitalización bursátil del índice MSCI Emerging Markets pertenecen al sector tecnológico y, en conjunto, representan el 36% del índice. "Desde Capital Group las llamamos las siete emergentes. Tienen un papel clave en la revolución de la inteligencia artificial y dominan los mercados emergentes", explican desde la gestora. Estas empresas, a pesar de su peso, suelen tener una capitalización más reducida y valoraciones más bajas que las tecnológicas norteamericanas.
Solo dos de estas compañías podrían rivalizar en capitalización bursátil con los gigantes norteamericanos. El fabricante de semiconductores taiwanesa TSMC es la empresa más valiosa de todas, con un valor de mercado de aproximadamente 1,91 billones de dólares. Hace unas semanas, Samsung Electronics se unió al selecto club del billón de dólares, con una capitalización de 1,02 billones. La surcoreana SK Hynix, que recientemente debutó en Estados Unidos a través de ADR, supera los 720.000 millones, mientras que el resto de firmas se mueve por debajo de los 550.000 millones. En contraste, ninguna de los siete magníficos norteamericanos vale menos de un billón de dólares en bolsa. Esta diferencia refleja la madurez de los mercados y la dimensión de las empresas, pero también ofrece un espacio para el crecimiento de las asiáticas, que parten de valoraciones más bajas.
Valoraciones atractivas y rendimiento superior
Mientras las valoraciones de las empresas americanas se mueven en un PER (ratio precio/beneficio) de entre 20 y 30 veces, compañías como Samsung o SK Hynix cotizan incluso por debajo de las 10 veces, según Capital Group. Esta brecha de valoración es uno de los factores que atrae la atención de los inversores que buscan oportunidades fuera del mercado estadounidense. "Es posible que los inversores cuya exposición se concentra en el mercado estadounidense no sean plenamente conscientes del alcance de estas oportunidades. En conjunto, las siete emergentes representan una transición más amplia hacia sectores de mayor valor en los mercados emergentes", señala la gestora. El rendimiento de estas siete compañías asiáticas en bolsa durante el 2026 supera de largo el de sus homólogos estadounidenses. De media, las siete emergentes han avanzado más de un 68% desde enero hasta la actualidad, casi 60 puntos porcentuales por encima de los siete magníficos de EE. UU., cuya revalorización anual es del 9,26%.
La revolución de la inteligencia artificial es uno de los motores principales del crecimiento de estas compañías. TSMC, Samsung y SK Hynix son proveedores clave de semiconductores para la industria tecnológica global, mientras que Tencent, Alibaba, MediaTek y Delta Electronics ocupan posiciones estratégicas en sectores como el software, el hardware y la electrónica de consumo. La demanda de chips y componentes electrónicos para aplicaciones de IA ha disparado los beneficios de estas empresas y ha atraído el interés de los inversores internacionales. Su capacidad para innovar y adaptarse a las nuevas demandas del mercado las sitúa en una posición privilegiada para seguir creciendo en los próximos años. En conjunto, las siete emergentes representan una oportunidad para los inversores que buscan diversificar su cartera y aprovechar el crecimiento de los mercados emergentes, especialmente en el sector tecnológico.
Su exposición a la inteligencia artificial y su capacidad para competir con los gigantes estadounidenses las convierten en una opción atractiva en un contexto de transformación tecnológica global. La brecha de valoración entre los dos bloques de compañías podría reducirse en los próximos años a medida que los inversores descubran estas oportunidades y las asiáticas continúen ganando peso en la economía global. La revalorización acumulada por estas compañías, muy superior a la de sus homólogos estadounidenses, refleja el crecimiento de los mercados emergentes y su capacidad para generar valor. El sector tecnológico asiático, con la red de proveedores y fabricantes que lo rodea, se convierte en uno de los motores principales de la economía global. Su capacidad de innovación y su adaptabilidad al cambio hacen que sean uno de los sectores más atractivos para los inversores a largo plazo, especialmente en un contexto de transformación digital acelerada y de auge de la inteligencia artificial.
