El grupo de soluciones de eficiencia energética The Yellow Nest, de Terrassa, ha decidido dar un paso más en la internacionalización con la apertura de su primera filial en el exterior. El conglomerado, formado por seis empresas, ha tomado partido por Estados Unidos. Llevaban años persiguiendo este objetivo por el gran potencial que ven en el mercado norteamericano porque "la digitalización de las redes de distribución de energía es una necesidad global".

Hasta hace poco más de un año, la presencia del grupo en EE. UU. se hacía por medio de un distribuidor, como en el resto de los 90 países donde comercializan e instalan sus soluciones tecnológicas en cualquier extremo del mundo. Ofrecen soluciones innovadoras en el campo de la eficiencia energética, mediante productos y aplicaciones tecnológicas de última generación que lideran la transformación del sector eléctrico.

En este sentido, están trabajando ya con grandes eléctricas norteamericanas con un volumen de negocio que ya les ha catapultado a la rentabilidad de la filial. Tienen un equipo local reforzado con profesionales situados en la central de Terrassa. Así han iniciado tres pruebas piloto con diferentes eléctricas que entienden que es necesario un trabajo preventivo y predictivo sobre el funcionamiento de la red de generación y distribución.

Su filosofía se resume viendo cómo es la sede central que tienen en Terrassa, The Yellow Nest, un edificio autosostenible, como era de esperar. El edificio cuenta, además de placas solares y soluciones arquitectónicas aislantes, sistemas geotérmicos y un pozo canadiense, que aprovecha la temperatura constante del subsuelo para intercambiarla con la del aire del interior del edificio.

Sus impulsores, Carles y Bernat Pons, exsocios de la compañía Circutor, gestaron el grupo en 2022, después de una trayectoria profesional primero en Circutor y más tarde con la empresa Cirprotec, que fabrica y distribuye productos de protección contra los rayos y las sobretensiones y que en 2014 vendieron al grupo francés Mersen.

Los hermanos Pons, exsocios de Circutor

Cuando se crea The Yellow Nest, los hermanos Pons tienen en marcha tres de las 6 empresas actuales: Smilics, que fabrica sensores inteligentes y equipos de medida eléctrica para el control y ahorro energético. Otra de las sociedades es Nnergix, una plataforma digital de predicción y control de equipamientos de generación de energía solar fotovoltaica.

También KM0, empresa de software para el mismo grupo y consultora para terceros orientada a acercar soluciones renovables de kilómetro cero a municipios y ciudadanía, con la que "queremos acompañar al territorio hacia una transición energética efectiva". En este sentido, defienden que "Catalunya se tiene que creer en la transición energética" y especialmente la administración que la tiene que promover, teniendo en cuenta "que hay un sector emergente en el territorio que tiene tecnología propia". "No puede ser, añaden, que la tecnología venga de fuera; que se subvencione soluciones renovables, por ejemplo, y que un 45% de los recursos acaben en China", denuncian. "Como país tenemos que invertir en tecnología propia y en el proceso de reindustrialización", defiende Carles Pons.

A esta red empresarial sumaron tres negocios heredados con su ruptura societaria con la familia Comellas, como cofundadores y accionistas ambas familias de Circutor, en el año 1973, con Ramon Pons (padre). Se trata de las compañías Vector, de soluciones en automatización, control industrial, energías renovables y eficiencia energética producidas en Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona); Zez Silko, fabricante de condensadores de potencia para almacenamiento eléctrico y para la compensación de energía reactiva, con una fábrica en la República Checa que tiene 190 empleados; y Saica, que diseña, fabrica y comercializa equipos orientados al control y la eficiencia energética eléctrica desde sus instalaciones en Madrid, donde trabajan unos setenta profesionales.

El conglomerado, con una plantilla total de 460 personas, facturó 52,6 millones de euros. Las previsiones apuntan a un incremento del 14% para este año y aspiran a alcanzar los 60 millones de euros en ingresos. "Es un crecimiento a doble dígito que esperamos consolidar e incrementar en los próximos cinco años, con aumentos anuales de entre el 15% y el 20%", apunta Carles Pons.

Tecnología propia y consolidación

"Cada empresa tiene su propia personalidad y está 100% especializada", para dar un servicio 360º con toda la cadena de valor incorporada al grupo. "Ponemos el foco allí donde somos especialistas para garantizar el crecimiento del grupo", aseguran los hermanos Pons. Descartan, por ahora, iniciar una política de compras porque apuestan por "invertir en tecnología propia y expandirse internacionalmente", concreta Carles Pons, consejero delegado del grupo. "Si focalizamos mucho en aquello que sabemos, podemos llegar a muchos más sitios; cuanta más especialización, más eficiencia", remarca Bernat Pons, que se lanzó a la aventura de Smilics Technologies, la semilla de The Yellow Nest. 

"El mundo será eléctrico, se está descarbonizando, y The Yellow Nest aporta soluciones tecnológicas en todo el proceso", señala Carles Pons y pone de ejemplo el proceso que se ha iniciado en la Unión Europea, donde se incentiva este tipo de procesos. Están "atacando" los procesos con las eléctricas proporcionando la gestión de los datos, la industria en general y también los centros de datos que están creciendo significativamente con el boom de la inteligencia artificial (IA). "Hay que ir hacia la eficiencia energética, hacia un uso racional de la energía eléctrica, y es en este aspecto en el que hacemos el acompañamiento de los clientes", subrayan los hermanos Pons.