El cierre del espacio aéreo por la guerra de Irán golpea el tráfico aéreo en Barcelona. Aunque el aeropuerto de El Prat ha logrado cerrar un mes de marzo récord por el inicio de la Semana Santa, la crisis ferroviaria —que ha impulsado los viajes en avión frente al AVE— así como los Premios Goya, el Mobile World Congress (MWC) y Alimentaria —que han atraído a la ciudad miles de visitantes— han hecho que los vuelos hacia Oriente Próximo se han hundido.
La caída ha sido más pronunciada en las operaciones a Israel. Durante el mes de marzo se operaron únicamente 22 vuelos desde Barcelona a Tel Aviv, frente a los 157 de marzo del año pasado o los 121 de febrero, un mes antes del conflicto. Lo que supone una caída del 86% y del 81% respectivamente.
En cuanto a Emiratos Árabes Unidos —donde vuelan compañías aéreas como Etihad, Emirates o Qatar Airways— se registraron 89 vuelos con origen o destino Barcelona durante el mes de marzo frente a los 219 vuelos del mismo mes del año anterior o los 276 de tan solo un mes antes, lo que supone una caída del 60% y del 68% respectivamente.
Tras los primeros ataques de Estados Unidos e Israel contra varias ciudades iraníes el pasado 28 de febrero, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) recomendó a las aerolíneas no operar en Oriente Medio y el Golfo Pérsico. Una recomendación que ya se ha extendido varias veces y actualmente está vigente hasta el 24 de abril en un contexto marcado por el alto el fuego de dos semanas acordado por Washington y Teherán.
Esta recomendación ha hecho que en el primer mes de conflicto se hayan cancelado cientos de vuelos —de momento— desde Barcelona, Madrid y Málaga a Oriente Medio, al ser las únicas ciudades con vuelo directo. Sin embargo, los efectos colaterales de esta guerra podrían afectar a otras muchas compañías aéreas y, de hecho, algunas ya han empezado a reducir su oferta.
La guerra dispara el precio del petróleo y las aerolíneas cancelan vuelos
El efecto más inmediato de esta guerra ha sido la disparatada subida del precio del petróleo. Desde el inicio del conflicto, el Brent sube más del 30% y el West Texas más de un 40%, lo que ha llevado a algunas compañías aéreas a tener que ajustar capacidad. Principalmente las de bajo coste, pero no solo. Algunas de las que han advertido o ya los están haciendo son Ryanair, Wizz Air, easyJet, Volotea o Lufthansa.
Ryanair, la aerolínea líder en Europa, cree que la fecha límite es mayo, mes en el que ve posible “una interrupción del suministro de combustible” si se prolonga la guerra en Irán, lo que además encarecería el precio de sus billetes en los meses siguientes. La aerolínea ha advertido que, si continúa el bloqueo, podría cancelar hasta el 10% de sus vuelos de verano.
Volotea, sin embargo, ya ha anunciado la cancelación del 1% de sus vuelos para este verano en Europa. Mientras que easyJet y Wizz Air han reducido capacidad, al igual que Lufthansa, que dejará en tierra 20 aviones por el combustible.