El escándalo de la caída del gigante inmobiliario chino Evergrande en 2021 acabará con su fundador, Xu Jiayin, en la cárcel de por vida por numerosos delitos, cometidos tanto por la empresa como por él mismo. El tribunal de Shenzhen ha condenado este jueves a Xu, también conocido como Hui Ka Yan, a cadena perpetua y a la empresa a pagar más de 2.000 millones de dólares en multas.
Quien llegó a ser el hombre más rico de China, que se encuentra bajo arresto domiciliario desde 2023, cometió delitos como falsear información financiera, emisión fraudulenta de acciones, soborno o desfalco, y de algunos de los cuales ya se había declarado culpable, mostrando arrepentimiento, para intentar rebajar la condena. El tribunal, sin embargo, ha sido implacable con la pena de cadena perpetua.
La sanción también será económica, ya que Evergrande Group ha sido condenado a pagar multas por valor de 8.820 millones de yuanes (unos 1.122 millones de euros) y a su filial Evergrande Real Estate a pagar 7.000 millones de yuanes (aproximadamente 891 millones de euros). Además, el tribunal ha condenado a entre 6 y 18 años de prisión a otros cinco directivos de la compañía, entre ellos los expresidentes de Evergrande Group, Ke Peng, y Evergrande Real Estate, Zhen Litao.
Además de las multas, el tribunal ha ordenado que se recuperen las "ganancias ilícitas" obtenidas por Xu Jiayin, el resto de directivos y las propias empresas del grupo y, en caso de que no sea suficiente para compensar a los afectados y los daños ocasionados al país, que los condenados respondan con el pago de indemnizaciones.
El tribunal considera probado que "entre 2016 y 2021, Evergrande Group, Evergrande Real Estate y Xu Jiayin violaron las leyes nacionales y, mediante prácticas de falsificación financiera continuada y a gran escala, inflaron artificialmente los activos y ocultaron pasivos, cometiendo delitos de captación ilegal de depósitos públicos, captación fraudulenta de fondos, emisión fraudulenta de valores y divulgación irregular de información", según un comunicado que recoge la agencia EFE.
También obtuvieron el control de entidades financieras mediante sobornos, desviaron ilegalmente fondos crediticios y de seguros para su uso por parte de Evergrande y cometieron delitos como soborno corporativo, concesión ilegal de préstamos y utilización ilegal de fondos, añade el tribunal, que considera que Xu "abusó de su posición como presidente de Evergrande Real Estate para organizar fraudes financieros y apropiarse indebidamente de los bienes de la empresa bajo el pretexto de repartos de dividendos".
Un "perjuicio social grave"
Los delitos por los que han sido condenados "han perturbado gravemente el orden de la economía de mercado socialista, han vulnerado los derechos de propiedad pública y privada, han atentado contra la integridad de los funcionarios públicos, suponen cuantías delictivas especialmente elevadas y circunstancias especialmente graves, han causado pérdidas económicas especialmente importantes y suponen un perjuicio social muy grave, por lo que deben ser severamente castigadas", recoge con dureza el comunicado.
Evergrande se convirtió en la cara visible de la crisis inmobiliaria china en el año 2021, cuando se declaró en quiebra con una deuda de 330.000 millones de dólares. La decisión del gobierno chino de restringir la financiación a las inmobiliarias muy endeudadas le provocó una crisis de liquidez que no pudo superar.
