La compañía de cargadores eléctricos Wallbox ha anunciado este lunes que ha completado el proceso de adhesión de acreedores a su plan de reestructuración financiera. Al mismo se han sumado dos grandes bancos internacionales como HSBC y Citibank.
En un comunicado, Wallbox subraya que la “amplia adhesión refleja la confianza del sector financiero en la viabilidad del plan de reestructuración”, firmado el pasado 8 de abril con sus principales acreedores financieros y accionistas, así como en la estrategia de negocio de Wallbox para los próximos años. Enric Asunción, cofundador y CEO de Wallbox, asegura que “este apoyo nos permite seguir avanzando en la implementación del plan y en el fortalecimiento de nuestro negocio”.
Tras la firma del acuerdo, Wallbox se garantizó aproximadamente 11 millones de euros en financiación interina, procedente de accionistas y entidades financieras participantes, lo que aporta liquidez a corto plazo y “representa un nuevo avance” en la ejecución del proceso de reestructuración.
El plan ha sido suscrito por los principales acreedores financieros de la compañía, incluidas entidades financieras españolas, junto con los bancos internacionales HSBC y Citibank. Entre los acreedores participantes se encuentran Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Instituto de Crédito Oficial (ICO), Mora Banc, Cofides, Institut Català de Finances (ICF) y EBN.
Asimismo, accionistas estratégicos clave, como Orilla Asset Management (familia Riberas Mera, de Gestamp), Inversiones Financieras Perseo (grupo Iberdrola), AM Gestió (liderada por el inversor Pedro Alonso Anguera), Consilium (familia Puig Guasch, una de las cuatro ramas propietarias de Puig), Mingkiri (Marta Santacana, de Eurofred) y Enric Asunción, cofundador y CEO de Wallbox, participan en el plan.
También incluye la participación de la Generalitat de Catalunya, a través de la sociedad Instruments Financers per a Empreses Innovadores (IFEM, filial del ICF), como nuevo inversor institucional.
El plan de reestructuración ha sido presentado para su homologación judicial ante un Juzgado de lo Mercantil de Primera Instancia de Barcelona. Una vez aprobado, será vinculante para todos los acreedores afectados, lo que permitirá a Wallbox avanzar con su nueva estructura de capital.
Wallbox cerró 2025 con unas pérdidas de 103 millones de euros, reduciendo los números rojos en un 32% respecto al ejercicio anterior, cuando alcanzaron los 108,7 millones, según informaron en marzo pasado. En las cuentas de 2025, Wallbox presentó unos ingresos de 145,1 millones, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado fue de 29,5 millones negativos, un 51% mejor que un año atrás. La compañía indicó entonces que estas cifras reflejan "el impacto positivo de las medidas de optimización operativa, mejora de procesos y eficiencia implementadas". Enric Asunción apuntó que centraron los esfuerzos "en construir una organización más eficiente, resiliente y preparada para el futuro, reforzando las bases del negocio".