Indra ha anunciado el fichaje de Ciril Rozman, quien hasta hace poco ejercía como director general de Operaciones en Criteria y previamente desarrolló una larga carrera en Aigües de Barcelona. El nuevo responsable asumirá las funciones de director de Asuntos Públicos y de la Oficina de Presidencia, un cargo estratégico diseñado para mejorar la coordinación entre la primera línea ejecutiva y los diferentes grupos de interés con los que se relaciona el grupo. La compañía presidida por Ángel Simón ha puesto de relieve que Rozman acumula más de treinta años trabajando en organizaciones de gran complejidad y alcance internacional. A lo largo de su carrera, ha liderado áreas tan diversas como la comunicación corporativa, los asuntos públicos y la sostenibilidad, logrando alinear el discurso institucional con los objetivos estratégicos de las empresas para las que ha trabajado.

Su perfil se ajusta a la necesidad de Indra de reforzar su capacidad de diálogo con las administraciones y con otros agentes clave en un sector, el de la defensa y la tecnología, especialmente sensible a las regulaciones públicas. Uno de los elementos destacados de este movimiento es la relación previa entre el nuevo fichaje y el presidente de Indra. Rozman y Simón ya coincidieron en dos etapas anteriores, primero en Agbar y posteriormente en Criteria, donde compartieron responsabilidades en equipos directivos. Esta conexión previa garantiza un entendimiento inmediato en las funciones de gobernanza y de relación con los accionistas que ahora se le encomiendan. El nuevo responsable reportará directamente a Simón y ejercerá como enlace entre la presidencia y los principales colectivos vinculados a la actividad de la firma.

Reajustes en la cadena de mando

La incorporación de Rozman ha conllevado una reorganización de diferentes áreas. Cristina Poole, hasta ahora directora de Relaciones Institucionales, pasará a depender de manera dual del nuevo jefe de la Oficina de Presidencia y del director del gabinete del consejero delegado, Juan Ramón Hernández. Esta estructura de doble dependencia pretende agilizar los procesos de decisión en materia de interlocución externa y evitar duplicidades en la relación con las administraciones. Indra busca con esta fórmula asegurar que tanto la presidencia como la consejería delegada tengan acceso directo y coordinado al área institucional. Otra de las novedades del organigrama afecta al área de comunicación.

Jesús Presa, que ya ejercía como director general de Marketing, Gestión de Marca y Comunicación Interna, asumirá a partir de ahora la responsabilidad global de la comunicación de Indra. Presa, que proviene del sector de la automoción igual que el consejero delegado José Vicente de los Mozos, consolida así todas las funciones de comunicación bajo su área como miembro del comité de dirección. A consecuencia de este movimiento, Rafael Moreno, quien había sido fichado por el anterior presidente Ángel Escribano procedente de General Dynamics, deja de ser el máximo responsable de Comunicación para convertirse en director de comunicación de negocios, un puesto más especializado en las demandas concretas de cada línea de negocio del grupo. Moreno mantendrá su contribución a la empresa, pero ahora bajo la supervisión de Presa.

Con estos movimientos, la compañía de defensa y tecnología culmina una nueva etapa en su modelo de gobierno corporativo. La incorporación de Rozman, vinculado estrechamente al actual presidente, y la reorganización de las áreas de Comunicación y Relaciones Institucionales responden a la voluntad de Indra de reforzar su capacidad de diálogo con los poderes públicos y con el resto de agentes económicos y sociales. La empresa subraya que estos cambios le permitirán mantener una interlocución más fluida y coherente con su entorno, un factor cada vez más relevante en un contexto de creciente intervención regulatoria en los sectores tecnológico y de defensa.