El grupo británico Cap Capital ha formalizado la compra de la unidad productiva de la compañía catalana Pronovias, referente de la moda nupcial, después de que el juzgado mercantil número 9 de Barcelona aprobase la adjudicación en el marco de un proceso concursal.

Como nuevo propietario de Pronovias, Cap Capital ha indicado este lunes que la compañía de moda nupcial entra en una nueva fase "orientada a reforzar su liderazgo global, poniendo el foco en sus tiendas propias y su red de franquicias", según ha indicado en un comunicado.

En esta nueva etapa, Pronovias tiene el objetivo de "fortalecer la experiencia de compra, evolucionar el modelo de boutique y acelerar su crecimiento internacional desde una red comercial más sólida, cercana y conectada con las necesidades de las novias". Para ello, Pronovias buscará un mayor papel de las franquicias para ampliar la presencia de la marca y acelerar su desarrollo en mercados estratégicos.

La compañía prevé crecer en el mercado americano. También está estudiando cómo integrar la inteligencia artificial en la venta y asesoramiento de compra, dentro de un plan que incluye un nuevo concepto de tienda y que Pronovias presentará oficialmente el 8 de septiembre.

Pronovias cerró 2025 con una facturación de 88 millones de euros y un resultado bruto de explotación (ebitda) negativo de 9 millones de euros, lejos de los resultados previos a la pandemia, cuando llegó a ingresar 160 millones de euros en 2019.

La compañía cuenta con 123 tiendas, entre propias y franquicias, en más de 105 países, y 4.000 puntos de venta, además de 950 empleados y cinco centros de logística en todo el mundo, el principal ubicado en El Prat de Llobregat (Barcelona), donde está su sede central. A nivel internacional dispone de otros cuatro centros logísticos más, situados en Hong Kong, Brasil, Canadá y Estados Unidos.

En el marco del proceso concursal de Pronovias, Cap Capital –que se comprometió a mantener 552 puestos de trabajo de los cerca de 600 que conforman la actual plantilla– se impuso a de Desigualliderada por Thomas Meyer, y al fondo estadounidense Enduring, que reducían su oferta al mantenimiento de 200 y 400 empleos, respectivamente. La consultora FTI, encargada de recoger las propuestas por encargo del juez, apostó por el grupo británico.

En un principio, Cap Capital se planteó adquirir las acciones de Pronovias, lo que hubiera evitado el concurso, pero no alcanzó un acuerdo con el hasta ahora propietario, el fondo Bain Capital. Los británicos entraron en la puja en el último momento, mucho después de que lo hicieran Desigual y Enduring.

La familia Palatchi fundó Pronovias y, durante décadas, estuvo liderada por Alberto Palatchi Rivera hasta que, en 2017, la vendió al fondo BC Partners, que a su vez la endosó a Bain Capital. A causa de los malos resultados económicos de los últimos años, se llegó al proceso concursal. En realidad, el declive de la firma empezó después de que Palatchi la vendiera por 550 millones de euros.

La situación de Pronovias refleja una realidad que han vivido numerosas compañías históricas en los últimos años: marcas con una sólida reputación y una gran proyección internacional que, pese a conservar prestigio y reconocimiento, se ven obligadas a adaptarse a nuevos escenarios económicos y a modelos de negocio.

El sector nupcial ha evolucionado: las nuevas generaciones han modificado hábitos de compra, han aparecido propuestas más flexibles y digitales, y la personalización se ha convertido en un elemento clave dentro del mercado.