Blackrock ha incrementado su presencia en el capital social de Aena hasta situarse en el 5,037%, lo cual supone el nivel máximo de participación en el operador aeroportuario español desde su irrupción en el año 2015. Paralelamente, el gestor de inversiones norteamericano también ha aumentado su posición en Telefónica hasta el 5,94%, su registro más alto desde diciembre de 2017, según consta en las notificaciones remitidas este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Estos movimientos reflejan la apuesta del gigante financiero por dos de los grandes valores de la bolsa española en un contexto de redefinición de carteras por parte de los grandes inversores institucionales.
En cuanto a la cotizada turística, el fondo norteamericano controla un 4,968% a través de acciones y un 0,069% adicional mediante instrumentos financieros. Las más de 75,5 millones de acciones de Aena que posee Blackrock están valoradas en aproximadamente 1.982 millones de euros al cierre del mercado de este jueves. Desde que irrumpió en el capital de Aena con un 2,89% el 3 de diciembre de 2015, la gestora ha ido incrementando progresivamente su presencia hasta alcanzar un máximo previo del 4,19% en su último movimiento, concretamente el 4 de julio de 2025.
Con este nuevo registro del 5,037%, Blackrock establece una participación récord en el operador aeroportuario, superando umbrales que no había alcanzado en los diez años de presencia en la compañía. Aparte de esta entidad, los accionistas significativos de Aena son Enaire con un 51%, Christopher Hohn con un 6,25% y The Children's Investment Master Fund con un 3,41%. El incremento de la posición de Blackrock se produce en un momento en que el tráfico de pasajeros en los aeropuertos españoles continúa mostrando cifras récord, lo cual refuerza el atractivo del negocio aeroportuario para los inversores internacionales.
El incremento de posición en Telefónica
Sobre Telefónica, Blackrock ha aumentado su presencia en la operadora de telecomunicaciones hasta el 5,940%, lo que supone su participación máxima desde el 18 de diciembre de 2017, cuando ostentó un 6,054% del capital. La posición del fondo en la compañía liderada por Marc Murtra se divide en un 5,077% controlado a través de acciones y un 0,863% adicional a través de instrumentos financieros. Esta participación está valorada en aproximadamente 1.298 millones de euros, mediante más de 336 millones de acciones.
Los movimientos de Blackrock en Telefónica se producen en un contexto de reestructuración del capital de la operadora, que tiene como primeros accionistas a la SEPI con un 10% y a Saudi Telecom Company con un 9,9%. El regreso del fondo estadounidense a niveles de participación cercanos al 6% se interpreta en el mercado como un gesto de confianza en el plan estratégico de la compañía, que está centrando sus esfuerzos en la reducción de la deuda y en la expansión del negocio de datos y ciberseguridad en Europa y América Latina.
Este jueves también se ha notificado otro movimiento de la firma estadounidense en IAG, matriz de Iberia. La participación de Blackrock en el holding de aerolíneas ha subido solo 0,001 puntos porcentuales, hasta situarse en el 3,538% final. Este incremento, de carácter testimonial, contrasta con las subidas más significativas registradas en Aena y Telefónica, y refleja un ajuste menor en la cartera del fondo respecto a la compañía aérea. La posición de Blackrock en IAG se mantiene así estable, en un momento en que el sector aéreo continúa recuperando los niveles de tráfico previos a la pandemia y se enfrenta a retos como el incremento de los costes del combustible y la presión por reducir las emisiones de carbono.
El contexto de Blackrock en el Estado
Los movimientos de Blackrock en estos tres valores se producen en una jornada en que los mercados han mantenido la atención en la evolución de los precios del petróleo y en las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo, factores que habitualmente condicionan el comportamiento de las acciones del sector turístico y de las telecomunicaciones. La gestora norteamericana, considerada el mayor gestor de activos del mundo, ajusta periódicamente sus carteras en función de sus perspectivas sobre los diferentes sectores y mercados, y sus entradas y salidas son seguidas con atención por el resto de inversores institucionales.
El incremento de participación en Aena y Telefónica se enmarca en una estrategia de refuerzo de posiciones en empresas consideradas estratégicas dentro de la economía española, con negocios regulados o con alta capacidad de generación de caja. Estos movimientos también reflejan la confianza del fondo en la recuperación del turismo y en la transformación digital del sector de las telecomunicaciones, dos ámbitos clave para el crecimiento económico de España en los próximos ejercicios. La CNMV continuará supervisando las notificaciones de participaciones significativas para garantizar la transparencia del mercado e informar a los inversores sobre los movimientos de los grandes accionistas en las compañías cotizadas.