La compañía Besform es uno de los pocos fabricantes de muebles que persisten arraigados en La Garriga (Barcelona) y sus alrededores tras la crisis de 2008 que se llevó por delante a la mayor parte de las marcas en la comarca del Vallès Oriental. La empresa de la familia Acedo, que acumula 36 años de experiencia en el sector del mueble, ha inaugurado un espacio de exposición dirigido a profesionales y tiendas especializadas en este municipio para destacar el diseño y la identidad de las piezas que produce en la factoría de Canovelles (Barcelona), con una plantilla de 27 personas.

"Para nosotros es importante mantener la producción local porque nos permite controlar todo el proceso y cuidar cada detalle. Creemos mucho en el valor de fabricar cerca, con equipo propio y con una relación muy directa entre diseño, producción y cliente", manifiesta Manu Acedo, representante de la segunda generación, en declaraciones a ON ECONOMIA.

El secreto radica, según el directivo, en diseñar piezas pensadas para integrarse en proyectos contemporáneos y, sobre todo, para poder adaptarse a cada espacio. "La personalización es una parte fundamental de nuestro trabajo, porque cada proyecto es diferente y nos gusta poder responder a lo que necesitan arquitectos, interioristas y clientes". La marca está centrada en mobiliario para el hogar, tanto para zonas de día como de noche. 

Una marca local que evoluciona

Acedo dirige la compañía que fundó su padre, Manuel Acedo, en 1989, con quien comparte la gestión. Reconoce que el valor del mueble de La Garriga siempre ha estado en el saber hacer y en una larga tradición industrial vinculada al territorio, pero que para subsistir ha sido imprescindible evolucionar. "Hoy el mercado es muy diferente al de hace unos años y exige a las empresas una gran capacidad de adaptación. El cliente pide diseño, flexibilidad, servicio y rapidez, y eso obliga a evolucionar constantemente; a apostar por el diseño propio, personalización y producción local como alternativa a los modelos más estandarizados del low-cost".

Manu Acedo y Manuel Acedo, de Besform, fabricante de muebles de La Garriga (Barcelona)
Manu Acedo y Manuel Acedo, de Besform, fabricante de muebles de La Garriga (Barcelona). Foto: Maria Pujol

Frente a esta invasión de muebles más económicos y estandarizados, la marca Besform encaja en un perfil de cliente mayoritariamente adulto; la edad media se sitúa a partir de los 45 años. Aun así, han detectado que cada vez más personas buscan piezas con más personalidad y menos estandarización. Ese interés por productos con identidad, que se puedan adaptar a cada espacio y proyecto, es precisamente uno de los valores diferenciales para que Besform conecte también con nuevos públicos, señala Acedo.

Para profesionales y tiendas especializadas

Con esta estrategia, Besform ha alcanzado una facturación de 3 millones de euros en 2025 y "las previsiones para 2026 son positivas y esperamos, como mínimo, mantener estos resultados". Su mercado se centra en los profesionales y tiendas especializadas que buscan "un mueble con identidad propia, bien hecho y pensado para durar". "No competimos en volumen ni en precio, sino en diseño, calidad y coherencia", destaca. Hoy por hoy, un 15% de las ventas provienen de la exportación a mercados cercanos como Andorra y Francia.

Estos son los valores que se muestran en la sala de exposiciones de La Garriga: el ADN de la marca. “En el sector del mueble hay algo que nunca ha cambiado: la idea de que vivir el diseño no es solo una cuestión estética, sino una forma de vivir, una forma de construir espacios con coherencia y calma”, explica Manu Acedo.

En la nueva sala, "el mobiliario dialoga con la arquitectura, donde los materiales construyen atmósferas y donde cada recorrido propone una lectura serena del diseño". El proyecto interpreta el universo Besform desde la sensibilidad espacial del estudio, creando un entorno coherente, cálido y profundamente identitario, gracias a la labor conjunta con CírculoCuadrado Studio, con el estilismo de Mar Gausachs. Se exponen las colecciones Day Collection y Night Collection, además de desarrollos singulares que reflejan su capacidad de adaptación a proyectos personalizados.

La apertura del showroom supone también un nuevo capítulo en la trayectoria de Besform, manteniendo intactos los valores fundacionales mientras la marca avanza hacia nuevas formas de expresión.

Nueva sala de exposiciones de la marca de muebles Besform, en La Garriga (Barcelona). Foto Maria Pujol
Nueva sala de exposiciones de la marca de muebles Besform, en La Garriga (Barcelona). Foto: Maria Pujol

El diseño como lenguaje compartido

Desde sus orígenes, Besform ha entendido el diseño como un proceso colaborativo. La relación con profesionales externos ha sido clave para consolidar un lenguaje propio y coherente en el tiempo. En este recorrido destacan las aportaciones de Toni Felip, vinculado a la marca desde sus inicios, y de Lluís Codina, incorporado posteriormente, quienes han acompañado la evolución de la firma desde el diseño y la dirección de arte.

Como señala Lluís Codina: “Besform puede leerse como buenas formas, pero lo más importante son las maneras de hacer: cómo elegimos los materiales, cómo los trabajamos y qué resultado obtenemos. Son valores que perduran y que hoy vemos plasmados en este espacio”.