La indústria papelera Miquel y Costas ha registrado un beneficio neto consolidado de 45,1 millones de euros en 2025, lo que supone una reducción del 7,7% respecto al ejercicio anterior. Este descenso responde, según la compañía, a una caída de los márgenes en algunos productos y a los ajustes en las líneas de producción a raíz de las paradas técnicas realizadas para la ejecución del plan de inversiones. Los productos para la industria del tabaco y la línea industrial han sido los más afectados, en tanto que el segmento de otros papeles especiales mejoró su resultado en 1,3 millones de euros, en línea con el avance de sus ventas.

La cifra de negocios se situó en 313,8 millones de euros, lo que representa 4,7 millones de euros más y un incremento del 1,5% respecto al año anterior, en "un contexto marcado por la debilidad del dólar frente al euro y por una mayor volatilidad de la demanda durante el segundo semestre". Ello, unido a "las nuevas políticas arancelarias y a la depreciación del dólar frente al euro, que ha generado una presión adicional sobre los márgenes de las divisiones que operan mayoritariamente en esta moneda, especialmente en el segmento de los papeles especiales", ha comunicado el grupo este jueves.

La compañía confía en "retomar su senda histórica de crecimiento en rentabilidad, apoyada en sus políticas comerciales, su apuesta por la innovación y el desarrollo, y la consolidación de los proyectos ejecutados en el marco de su plan inversor", ha detallado. 

Señala que, a pesar del contexto del sector y del comercio global, el crecimiento de las ventas ha venido principalmente liderado por la división de productos para la industria del tabaco, con un aumento de 5,2 millones de euros, impulsado por un mix de productos más favorable. También ha crecido la línea de otros papeles especiales, con un incremento de la facturación de 3,4 millones de euros, apoyado en el buen comportamiento de los segmentos de edición y gráfico. 

La sociedad matriz del grupo, Miquel y Costas & Miquel ha logrado alcanzar un beneficio acumulado después de impuestos de 36,3 millones de euros, lo que supone mantener el mismo resultado que el ejercicio anterior. El cash-flow después de impuestos alcanzó los 65,9 millones de euros, destinándose principalmente a inversiones en activos fijos por importe de 44,1 millones de euros, cifra que supera en 16,2 millones la del ejercicio anterior como consecuencia del fuerte ritmo de ejecución del plan de inversiones 2024–2026. El plan triennal destinarà 120 millones de euros a mejoras tecnológicas, sostenibilidad y mejoras en las infraestructuras en las diferentes fábricas de la indústria papelera. Entre los objectivos: obtener una mayor competitividad y eficiencia, ampliar su cartera de productos, automatizar la logística y reducir su consumo energético, entre otras ventajas.

En el capítulo financiero, el grupo ha destinado 18,4 millones de euros al pago de dividendos y 5,5 millones de euros a la adquisición de acciones propias, mientras que otra partida se empleó en la financiación de las necesidades operativas de fondos.