El BBVA reduce de forma significativa su participación en Telefónica y deja de ser uno de los accionistas relevantes de la operadora. Según los registros publicados este miércoles por la CNMV, la entidad ha rebajado su presencia en el capital desde el 5,007% hasta el 1,965%, situándose por debajo del umbral del 3% que marca la condición de accionista significativo.

Con precios de mercado de ayer martes, la participación del BBVA en Telefónica estaba valorada en unos 1.000 millones de euros y ahora en menos de 400 millones. La teleco de Marc Murtra vale en Bolsa cerca de 20.000 millones de euros. 

La desinversión supone un nuevo paso en el progresivo distanciamiento del banco respecto a Telefónica, compañía de la que ha sido uno de sus principales accionistas durante décadas. Junto a CaixaBank, el BBVA figuró durante años entre los inversores de referencia de la teleco y mantuvo representación en su consejo de administración desde abril de 1995.

Sin embargo, los cambios registrados en el accionariado de Telefónica durante los últimos años, con la entrada del Estado a través de la SEPI, del grupo saudí STC y el relevo de CaixaBank por CriteriaCaixa como accionista de referencia, fueron reduciendo el peso del banco que preside Carlos Torres en los órganos de gobierno de la compañía.

"Telefónica no forma parte del corazón estratégico del BBVA"

Ese proceso acabó el pasado mes de febrero, cuando el BBVA anunció la salida de José María Abril del consejo de administración de Telefónica, efectiva tras la junta general de accionistas celebrada a finales de marzo. Con ese movimiento, la entidad puso fin a más de tres décadas de presencia ininterrumpida en el máximo órgano de gobierno de la operadora, donde llegó a contar con tres consejeros desde el 1999 y con dos hasta el 2021.

Precisamente ese año, el 2021, Telefónica acometió una reordenación de su consejo, reduciendo el número de miembros de 17 a 15. Como consecuencia, tanto el BBVA como CaixaBank pasaron de tener dos representantes a uno, lo que supuso la salida de Ignacio Moreno Martínez, por parte de BBVA, y de Jordi Gual, en representación de CaixaBank.

Desde su salida definitiva del consejo en febrero, el mercado había especulado con la posibilidad de que el BBVA terminara desprendiéndose de su participación en Telefónica. La entidad siempre había defendido que se trataba de una inversión de carácter "financiero, no estratégico" y, por tanto, sin vocación de permanencia.

El propio presidente de BBVA, Carlos Torres, reiteró esa posición la semana pasada durante su participación en los cursos de la Apie en Santander. "La participación en Telefónica, como siempre digo, es una participación financiera y no forma parte del corazón estratégico del BBVA", afirmó.