La agencia de calificación crediticia Morningstar DBRS ha confirmado la calificación de emisor del FC Barcelona y de sus bonos senior garantizados en el nivel BBB, manteniendo al mismo tiempo una perspectiva positiva. Esta decisión se fundamenta en la evolución financiera favorable que el club ha registrado durante los últimos tres ejercicios, marcada por una estructura de ingresos más estable y una gestión del gasto considerada eficiente por la agencia.

Según el análisis de Morningstar DBRS, el club ha consolidado una base de ingresos más resiliente, lo que ha contribuido a reforzar su capacidad para absorber impactos externos y reducir la volatilidad financiera. En este contexto, la agencia también pone el acento en la expansión de la actividad comercial, que ha experimentado un crecimiento relevante gracias al rendimiento de Barça Licensing & Merchandising. Este desarrollo ha tenido un efecto positivo tanto en el incremento de los ingresos como en la diversificación geográfica del negocio, aspectos que son valorados como elementos clave para la solidez financiera del club a medio plazo.

El informe también analiza el impacto del retraso en el retorno al Spotify Camp Nou. Morningstar DBRS señala que la reapertura del estadio, con una capacidad inicial prevista de 62.000 espectadores, se ha aplazado hasta marzo de 2026, cuando anteriormente se había situado en agosto de 2025. Este cambio en el calendario comportará una reducción de los ingresos esperados durante el ejercicio fiscal 2026, principalmente por la menor capacidad operativa del estadio durante este período. Aun así, la agencia considera que este efecto negativo quedará parcialmente compensado por una monetización superior a la prevista, impulsada por los ingresos procedentes de la oferta de hospitality, los abonos y la venta de entradas. De acuerdo con el nuevo calendario de ejecución del proyecto, Morningstar DBRS sitúa el retorno a la plena capacidad del recinto, estimada en unos 105.000 espectadores, durante el ejercicio 2027.

La plena ocupación del Camp Nou

Esto implica que la temporada 2027-2028 sería la primera que se disputaría íntegramente en el estadio remodelado. A pesar del aplazamiento del proyecto y los riesgos habituales asociados a obras de esta magnitud, la agencia mantiene la perspectiva positiva al considerar que el club dispone de suficiente flexibilidad financiera para afrontar estos retos sin comprometer su solvencia. En cuanto a las previsiones económicas, Morningstar DBRS estima que los ingresos del FC Barcelona podrían alcanzar los 1.000 millones de euros durante la temporada 2025-2026, impulsados principalmente por la venta de entradas y el crecimiento de los ingresos comerciales. En un escenario con el estadio funcionando a pleno rendimiento, la cifra de negocio podría llegar hasta los 1.200 millones de euros en el ejercicio 2027-2028, según las proyecciones de la agencia.

El análisis también prevé que el control de los costes de la plantilla se mantenga dentro de parámetros considerados sostenibles, con un porcentaje medio alrededor del 51% de los ingresos hasta el año 2029, en línea con las directrices establecidas por la UEFA. En este escenario, el resultado bruto de explotación, excluyendo los ingresos por traspasos, se situaría cerca de los 100 millones de euros en el año 2027 y podría alcanzar los 150 millones de euros a medio plazo. Finalmente, Morningstar DBRS anticipa una mejora progresiva del nivel de endeudamiento del club. Esta evolución estaría favorecida tanto por el aumento del Ebitda como por la amortización de la deuda que no está vinculada directamente a los proyectos de estadio. En términos concretos, la relación entre deuda y Ebitda se mantendría alrededor de las cinco veces de media durante las dos próximas temporadas, para iniciar posteriormente una trayectoria descendente sostenida, impulsada por el crecimiento de los beneficios y el calendario de amortización de los bonos.