El Sabadell ha iniciado una nueva etapa bajo el liderazgo de su consejero delegado, Marc Armengol, en la que, una vez superado el proceso de la opa del BBVA y culminada la venta de su filial británica TSB, el foco estará puesto en crecer de forma orgánica, mejorar la rentabilidad y reforzar las capacidades del grupo. Pero en esa estrategia, el banco no descarta realizar compras selectivas, incluidas fintech, si contribuyen a mejorar su propuesta de valor.
Durante la presentación de los resultados del primer semestre, Armengol aseguró que la entidad tiene escala suficiente para competir en España, pero está "abierta" a realizar adquisiciones de nicho siempre que ayuden a convertir a Sabadell en un mejor banco. "Si tenemos que comprar fintech o lo que toque, lo haremos, igual que ficharemos a quien tendríamos que fichar", como acababan de hacer con la nueva directora de banca privada.
El ejecutivo enmarcó estas posibles operaciones dentro de una estrategia centrada en reforzar las capacidades del banco, especialmente en un momento en el que la inteligencia artificial y la tecnología serán dos de las principales palancas de transformación de la entidad. En este sentido, recordó que el Sabadell invierte más de 500 millones de euros al año en tecnología y defendió que el tamaño actual del banco permite tomar decisiones "rápido", una ventaja competitiva frente a entidades de mayor dimensión.
No obstante, Armengol quiso diferenciar estas compras selectivas de posibles operaciones de consolidación bancaria. Preguntado por eventuales adquisiciones de bancos en España o en el extranjero, fue contundente al asegurar que Sabadell "no está estudiando nada ni va a estudiar nada". Aunque reconoció que el negocio bancario se beneficia de las economías de escala y que una integración entre bancos medianos podría tener sentido desde el punto de vista industrial, señaló que cada entidad está centrada actualmente en desarrollar su propio plan estratégico.
“Sabadell unido con otro banco sería más rentable y esto no es cuestionable. Pero no estamos en ese punto porque todos los bancos quieren sus planes en solitario y los llevan a ese punto de no querer fusionarse”. El máximo ejecutivo, como ya hizo su predecesor en el cargo, defiende que una operación corporativa dejando fuera a los tres grandes bancos (CaixaBank, Santander y BBVA) tendría sentido.
El mensaje llega en un momento en el que el Sabadell considera superado el impacto comercial que provocó la opa lanzada por el BBVA. Armengol sostuvo que el banco ha dejado atrás el "valle" vivido durante ese proceso y destacó la recuperación del negocio en todos los segmentos, apoyada por el crecimiento de la producción en empresas, consumo e hipotecas. Asimismo, reiteró el compromiso de alcanzar una rentabilidad sobre el capital tangible (ROTE) del 16% en 2027, al tiempo que defendió que la entidad dispone de la escala adecuada para competir en España, generar capital y seguir retribuyendo a sus accionistas.
La estrategia del nuevo Sabadell pasa por combinar el crecimiento orgánico, el impulso de la inteligencia artificial y, cuando sea necesario, la incorporación de capacidades mediante adquisiciones de nicho, sin que ello implique abrir una nueva fase de consolidación bancaria.
