Aena ha iniciado las obras para construir una nueva salida rápida en una de las pistas de Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, una actuación que obligará al aeropuerto a operar con una sola pista durante al menos diez días en noviembre y que ha obligado a las aerolíneas a adaptar su programación. Durante ese periodo habrá unas 1.441 operaciones menos, afectando al 15% de los vuelos.

La compañía que preside Maurici Lucena explica que desde el próximo lunes 21 de septiembre y la primera quincena de diciembre, las obras conllevarán trabajos en horario nocturno con cierres puntuales de pista y limitaciones de calles de rodaje, sin afectación a la operativa normal del aeropuerto. Aena ha planificado así las obras para reducir al máximo su incidencia y se adaptarán a las condiciones meteorológicas y operativas del aeropuerto.

Sin embargo, la principal reducción de capacidad tendrá lugar del 16 al 26 de noviembre. Durante este periodo permanecerán cerradas las pistas 02/20 y 06L/24R y el aeropuerto operará con pista única. Lo que se traduce en 1.441 slots menos, aproximadamente un 15%. "Las compañías aéreas ya han sido informadas con antelación y han reorganizado su operativa de acuerdo con la capacidad disponible", asegura la gestora de los aeropuertos.

En concreto, la compañía explica que la programación actual de vuelos ya incluye esta reducción de la capacidad disponible durante el periodo que duran las obras. Unas obras, en las que Aena invertirá unos 3,1 millones de euros para construir una nueva salida rápida en la pista 02/20, la pista cruzada del aeropuerto. La nueva infraestructura conectará esta pista con una calle de rodaje y permitirá que los aviones que aterricen puedan abandonarla con mayor rapidez.

El objetivo es reducir las esperas de los aviones tanto en el aire como en tierra y acortar el tiempo que necesitan para desplazarse por el aeropuerto. Aena espera que la mejora contribuya también a reducir el consumo de combustible y las emisiones, además del impacto acústico de las operaciones, según explica hoy en un comunicado.

La nueva salida rápida no supondrá un aumento de la capacidad declarada de El Prat, pero sí permitirá aprovechar de una forma más eficiente las pistas disponibles y agilizar determinados cambios de configuración. También facilitará, según Aena, la utilización de la configuración de pistas preferente durante la noche.

Las obras completas tienen un plazo previsto de 12 meses y medio. Durante este tiempo, Aena realizará un seguimiento de los trabajos y de la operativa para adaptar el calendario cuando sea necesario y reducir al máximo las molestias sobre los vuelos.

La nueva salida rápida forma parte del conjunto de actuaciones de mejora previstas en el campo de vuelos de Barcelona-El Prat y busca hacer más ágiles las operaciones una vez que los aviones toman tierra, con el objetivo de reducir tiempos de espera y de rodaje.