La constructora y concesionaria española ACS ha firmado este miércoles un nuevo récord histórico en bolsa tras cerrar la sesión en 106 euros por acción, tras una subida del 4%, culminando una trayectoria de revalorización que la ha situado como uno de los valores más alcistas del Ibex en los últimos ejercicios. El hito llega en un contexto de fuerte crecimiento del negocio internacional, mejora de márgenes y una renovada confianza de los analistas, que han elevado sus valoraciones sobre la compañía.
El cierre en máximos se produce después de una subida sostenida en los últimos años, con un impulso especial desde 2023. Desde entonces, la acción ha encadenado un rally que la ha llevado a duplicar su cotización en el último año, impulsada por la mejora del ciclo inversor en infraestructuras y la consolidación de su modelo de negocio global. En el último año, el valor ha sido uno de los más rentables del selectivo español. Solo en lo que llevamos de 2026, su subida supera el 23%.
El negocio internacional ha sido clave en la escalada hasta el récord. La división de construcción, apoyada en Dragados y Hochtief, ha mantenido una elevada cartera de proyectos, mientras que la actividad concesional y de servicios ha aportado ingresos recurrentes y mayor visibilidad. A ello se suma una sólida posición de caja y una política de retribución al accionista que ha combinado dividendos y recompras.
Los últimos resultados presentados por la compañía han reforzado el optimismo del mercado. El grupo cerró el ejercicio con un incremento de ingresos y beneficio neto, acompañado de una cartera de pedidos en máximos históricos y una reducción del endeudamiento. La compañía, presidida por Florentino Pérez, ha subrayado que la visibilidad de proyectos a largo plazo y el crecimiento en Norteamérica seguirán siendo los motores del negocio.
Confianza de Bank of America
El récord bursátil coincide además con una revisión al alza de la valoración por parte de Bank of America, que ha elevado su precio objetivo para la compañía y ha reiterado su recomendación positiva. La entidad estadounidense destaca la fortaleza de la cartera de infraestructuras, la capacidad de generación de caja y el potencial de crecimiento en mercados desarrollados como factores que justifican un mayor recorrido al alza.
En el mercado, el consenso de analistas considera que el valor se beneficia de la recuperación de la inversión pública en infraestructuras y de la estabilidad de su negocio concesional. El récord de este miércoles no solo refleja la confianza de los inversores en los resultados actuales, sino también en la capacidad del grupo para mantener su crecimiento a medio plazo.
Con el nuevo máximo en 106 euros por acción, la compañía consolida una etapa de expansión y reafirma su posición como una de las grandes referencias del sector de infraestructuras a nivel internacional, en un momento en el que la inversión en obras públicas y transición energética abre nuevas oportunidades de negocio.