Cimic, la filial australiana de ACS, se ha adjudicado un contrato en Hong Kong para la construcción de un nuevo centro de datos a través de su empresa subsidiaria Leighton Asia, según ha informado la compañía en un comunicado. Los trabajos incluyen la edificación de una estructura "de gran altura" con un sótano de dos plantas, y abarcan la obra estructural, que deberá cumplir criterios estrictos de seguridad y eficiencia. Este proyecto se añade a una larga lista de infraestructuras digitales que el grupo está ejecutando en todo el mundo, aprovechando el crecimiento exponencial de la demanda de capacidad de almacenamiento y procesamiento de datos.
Leighton Asia, que depende de Cimic, ya ha entregado varios proyectos de centros de datos en todo el continente asiático, con trabajos activos y finalizados en Malasia, Indonesia, Tailandia, la India, Filipinas, Singapur y la misma Hong Kong. La experiencia acumulada en estos mercados, con regulaciones y exigencias técnicas diferentes, ha permitido a la empresa desarrollar una capacidad de ejecución que ahora le sirve para ganar nuevos contratos. La filial australiana de ACS considera que el sector de los centros de datos es uno de los pocos que mantiene un ritmo de crecimiento de doble dígito año tras año, impulsado por la inteligencia artificial, el almacenamiento en la nube y la digitalización de la economía.
El papel de Leighton Asia en infraestructura crítica
El consejero delegado de ACS y presidente de Cimic, Juan Santamaría, ha destacado en el comunicado que "este proyecto refleja el papel de Leighton Asia en la entrega de infraestructura crítica de centros de datos durante todo el ciclo de vida de los activos digitales y tecnológicos". Santamaría ha añadido que "con escala, experiencia en ingeniería y capacidad de entrega, estamos bien posicionados para apoyar la creciente demanda de infraestructura de datos segura, resistente y de alto rendimiento". Estas declaraciones ponen de relieve la importancia estratégica que el sector de la infraestructura digital ha adquirido para el grupo presidido por Florentino Pérez.
Este nuevo contrato en Hong Kong se suma a una cartera global de proyectos similares. La filial norteamericana de ACS, Turner, está construyendo centros de datos para gigantes tecnológicos como Meta en varios estados de Estados Unidos, aprovechando la demanda de infraestructura para el despliegue de la inteligencia artificial y el metaverso. Por otro lado, la filial irlandesa Dornan tiene como objetivo replicar la estrategia de Turner en Europa, donde el mercado de los centros de datos está en plena efervescencia, especialmente en Irlanda, Países Bajos, Alemania y los países nórdicos. El grupo considera que la diversificación geográfica le permite reducir riesgos y aprovechar los ciclos de demanda en diferentes regiones.
La consolidación de ACS en el ámbito de la infraestructura digital se enmarca en una estrategia más amplia de diversificación hacia sectores de alto crecimiento. El grupo está especialmente activo en defensa, energía y biofarmacéutica, áreas donde ha sabido aprovechar sus capacidades de ingeniería y construcción. En defensa, ACS trabaja en proyectos para gobiernos europeos y norteamericanos. En energía, desarrolla parques eólicos marinos y plantas solares. En biofarmacéutica, construye laboratorios y plantas de producción de vacunas. Esta estrategia de diversificación ha convertido a ACS en un conglomerado menos expuesto a la construcción tradicional y más enfocado en segmentos con altos márgenes y barreras de entrada elevadas.
La acción de ACS se multiplica por seis desde 2022 y ya supera los 140 euros
El éxito de esta estrategia se ha traducido en una revalorización de la acción de ACS. El título cotiza actualmente alrededor de los 140 euros, lo cual supone multiplicar por más de seis veces los 21 euros en que se negociaba a lo largo de 2022. Esta subida ha sido impulsada tanto por los buenos resultados financieros del grupo como por la percepción de los inversores de que ACS está bien posicionada para aprovechar tendencias como la digitalización, la transición energética y el gasto en defensa. Los analistas consideran que el contrato en Hong Kong, aunque no es de gran importe en el conjunto de la cartera del grupo, confirma la capacidad de ACS para ganar proyectos en mercados estratégicos.
El nuevo centro de datos en Hong Kong refuerza la presencia de ACS en la región Asia-Pacífico, donde Cimic y Leighton Asia tienen una larga trayectoria. A pesar de la incertidumbre geopolítica que afecta a la región, con las tensiones entre China y Estados Unidos y las dificultades económicas de diversas economías asiáticas, el grupo mantiene su apuesta por el mercado de centros de datos. La posición de Hong Kong como hub financiero y tecnológico, y su conexión con China continental, hacen de la ciudad un emplazamiento estratégico para este tipo de infraestructuras. El contrato, cuyo importe no ha trascendido, se enmarca en el plan de expansión que Leighton Asia está desarrollando en la región, donde prevé seguir ganando cuota de mercado en los próximos años. ACS, por su parte, ya ha anunciado que seguirá invirtiendo en su capacidad técnica para ofrecer edificios altamente eficientes y seguros, un requisito indispensable para los operadores de centros de datos.