La valoración global de la situación de la economía española es “relativamente positiva”, aunque siguen presentes importantes “desafíos a superar” para sostener esta tendencia como son la incertidumbre geopolítica y, a nivel local, los problemas de vivienda, según apunta el último informe mensual de CaixaBank Research.
Respecto a los datos concretos del estudio: la economía española crecerá un 2,1% en 2026 (frente al 2,9% previsto para cierre de 2025), la inflación se situará en el 2% a (frente al 2,7% de 2025), el empleo se incrementará un 1,8% (un 3,1% para 2025) y, en consecuencia, la tasa de paro bajará hasta el 9,7% (10,4% a final del año pasado según estimaciones aún provisionales).
Ante estos datos, este informe apunta que la economía española despidió 2025 con “registros dinámicos y mejor de lo esperado”. La generación de empleo mantuvo un “buen ritmo de crecimiento”. El consumo de los hogares anotó un avance notable, especialmente en el tramo final del año, durante la campaña de Navidad. Así lo atestigua el monitor de consumo en tiempo real de CaixaBank Research, que recoge un crecimiento del consumo doméstico del 5,5% en diciembre, lo que representa una aceleración de más de 2 puntos porcentuales respecto al tercer trimestre. Esta aceleración del consumo ha sido impulsada, sobre todo, por el aumento del e-commerce, que registró un crecimiento del 25% interanual en diciembre.
Oriol Aspachs, director de Economía Española de Caixabank, avanza en el informe que “probablemente” se verán obligados a revisar al alza las previsiones de crecimiento para este año, actualmente en el 2,1%. Recuerda que la reducción de los tipos de interés que el BCE llevó a cabo hasta mediados del año pasado “seguirá ejerciendo un impacto positivo en los próximos trimestres”. Además, la ejecución de los fondos europeos, que en 2026 afronta su recta final, “ayudará a que la inversión mantenga un ritmo de crecimiento destacable”. Asimismo, el crecimiento demográfico, impulsado por los flujos migratorios, previsiblemente seguirá apoyando el empleo y el consumo.
No obstante, Aspachs advierte que “no todo son vientos de cola”. El contexto internacional “no es favorable” por la incertidumbre geopolítica. En clave española, destaca el desequilibrio creciente en el sector inmobiliario. El fuerte crecimiento de la demanda de vivienda no va acompañado de un aumento de la oferta. Apunta que el déficit de vivienda sigue incrementándose, especialmente en las zonas de mayor demanda, como en Madrid y Barcelona. Impulsar el crecimiento de la productividad es “el segundo gran desafío” al que la economía española debe hacer frente.
Como se recoge en el dossier que acompaña al informe mensual, todas las comunidades autónomas cuentan con algunas dimensiones en las que pueden apoyarse para seguir mejorando su productividad, y también con ciertas áreas en las que se encuentran en desventaja. Ninguna de ellas es insalvable: “si se corrigen, la capacidad de crecimiento de sus economías mejorará y también lo hará su resiliencia”, apunta Aspachs.