Que el Congreso haya tumbado, este martes, el real decreto ley ómnibus ha dejado en el aire la subida anual de las pensiones, para más de 10 millones de personas. La medida, que estaba en vigor desde el pasado mes de diciembre, establecía una revalorización del 2,7% para las pensiones de jubilación y de más de un 11% para las de viudedad u orfandad.
Ahora le tocará al Gobierno elaborar y aprobar una nueva norma para que la revalorización de las pensiones sea una realidad a partir del mes de febrero. Mientras que, para el presente mes de enero, el pago se efectuará porque el Gobierno ya ha abonado la nómina de las pensiones. El ejecutivo español confía en sacar adelante el nuevo decreto aislándolo de otras medidas que se incluían en la ley ómnibus, como la prórroga de la suspensión de los desahucios para colectivos vulnerables, la congelación de las cuotas de los trabajadores autónomos, la extensión de las ayudas para la compra de vehículos eléctricos o medidas fiscales para los afectados por la dana o los incendios; algunas de las cuales han contado con el rechazo de PP, Junts y Vox que lo han tildado de "decreto trufado". De hecho, tanto PP como Junts se han mostrado dispuestos a aprobar la subida de pensiones si se presenta en una norma que no incluya otras medidas.
Desde el Gobierno, su presidente Pedro Sánchez y la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz han evidenciado públicamente la actitud de los partidos de la oposición y han recordado que en 2013 el Partido Popular ya congeló las pensiones desvinculándolas de la evolución de los precios y ha ido votando en contra de las actualizaciones de las pensiones conforme al IPC, según ha expresado Pedro Sánchez en las redes sociales. El año pasado, ha señalado, también quiso hacerlo, pero la presión social le hizo rectificar finalmente. La subida de las pensiones del 2025 también tuvo que esperar a un segundo decreto que se aprobó con fecha de 28 de enero de 2026.
A su juicio, es de justicia que quienes han dedicado su vida a construir España tengan pensiones dignas, y, por ello, ha asegurado: "Frente a quienes bloquean los avances, vamos a pelear para que las pensiones sigan subiendo y proteger así la dignidad de nuestros mayores". Sánchez se ha dirigido también a los más jóvenes para advertir de que quizás pueden pensar que esto no les afecta directamente, pero les insta a pensar en sus abuelos o en sus padres, que podrían perder más de 500 euros al año.
La negativa de la oposición deja la subida de las pensiones en falso porque no podrá aplicarse sin un nuevo decreto ley. El pasado 23 de diciembre, el Gobierno aprobó una subida, aproximadamente, de 570 euros adicionales al año para una pensión media de jubilación, mientras que las pensiones del sistema aumentarán de promedio en cerca de 500 euros anuales. Así, un pensionista que perciba una pensión de 1.511,51 al mes (coincidente con la pensión media de jubilación de noviembre de 2025) pasará a recibir en 2026 una pensión de 1.552,32 euros mensuales, lo que supone un incremento anual de 571,35 euros.
La revisión se realizará a todas las prestaciones de manera que, además, las pensiones mínimas subirán en más de un 7%, mientras que las pensiones con cónyuge a cargo y de viudedad con cargas familiares aumentarán un 11,4%, igual que las pensiones no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital (IMV), que también se revalorizarán un 11,4%. En total, verán modificadas al alza sus retribuciones cerca de 13 millones de personas.