Los trámites administrativos se consolidan como uno de los obstáculos más citados por los trabajadores por cuenta propia a la hora de hacer crecer su actividad. Según un estudio de Pimec, el 55% de los autónomos señalan la burocracia como una de las principales barreras para el desarrollo del negocio, una cifra que la sitúa a la cabeza de las dificultades detectadas. A continuación aparecen la fiscalidad, mencionada por el 49,5% de los encuestados, y la falta de personal cualificado, que afecta al 42,4% del colectivo. El informe de la patronal también recoge que un 80,2% de los autónomos dicen trabajar más de cuarenta horas a la semana, mientras que tan solo un 37% afirma que puede cubrir perfectamente sus necesidades económicas con los ingresos de su actividad. El documento, titulado El treball autònom a Catalunya 2025, alerta asimismo del envejecimiento progresivo del colectivo y reclama facilitar el emprendimiento y el relevo generacional.
La presidenta de Pimec Autònoms, Elisabet Bach, ha señalado en declaraciones a la Agència Catalana de Notícies, que resulta "significativo" que las trabas al crecimiento no provengan tanto del propio mercado como de cuestiones de tipo administrativo. Esta observación pone el acento en el hecho de que las dificultades más citadas por los autónomos no tienen que ver con la demanda o con la competencia, sino con el funcionamiento de la administración y con las cargas que se derivan de ella. El estudio, elaborado por el Observatori de la Pime de Catalunya, incorpora una encuesta a 468 autónomos, una muestra que permite obtener una radiografía del colectivo y de sus expectativas.
La voluntad de crecer
Más de la mitad de los trabajadores por cuenta propia, concretamente el 58,6%, quieren hacer crecer su actividad en los próximos cinco años. Esta voluntad responde a diversas razones, y las más citadas son la mejora de ingresos y la ambición personal, ambas con un 52,7% de las respuestas. A más distancia se sitúan la preparación del negocio para un futuro traspaso, con un 33,1%, y el aumento de la demanda de sus productos, con un 32,6%. Estos datos indican que el impulso de crecer no es únicamente económico, sino que también intervienen factores personales y de planificación a largo plazo.
Cuando se les pregunta por las medidas que consideran más efectivas para favorecer el crecimiento, los encuestados sitúan a la cabeza la reducción de la fiscalidad, con un 70,6% de las respuestas. La simplificación burocrática ocupa la segunda posición, con un 69,4%, y los incentivos fiscales al crecimiento empresarial se sitúan en tercer lugar, con un 66%. Estas tres medidas, todas ellas relacionadas con la carga administrativa y fiscal, coinciden con las principales dificultades señaladas por los autónomos, lo que refuerza la idea de que las políticas públicas podrían tener un margen de actuación relevante en estos ámbitos.
En cuanto a la jornada laboral, el documento detalla que un 43,3% de los encuestados trabaja cincuenta horas o más a la semana, mientras que un 36,9% le dedica entre 40 y 49 horas. Estas cifras, combinadas con el hecho de que un 80,2% de los autónomos superan las cuarenta horas semanales, dibujan un colectivo con una dedicación horaria elevada, que en buena parte de los casos va más allá de la jornada habitual de los trabajadores asalariados. En relación con la continuidad empresarial, el estudio destaca que prácticamente la mitad de las personas autónomas, un 48,9%, no ha previsto qué pasará con su negocio. Un 16% manifiesta que tiene continuidad familiar y un 22,4% que tiene previsto traspasar su negocio. Estos datos se insertan en el contexto de envejecimiento del colectivo y ponen de manifiesto la necesidad de trabajar en el relevo generacional, uno de los aspectos que el informe señala como prioritarios.
La dificultad para contratar
Sobre la falta de mano de obra cualificada, el documento indica que, en caso de tener necesidad de crecer, la principal dificultad a la hora de contratar es encontrar a la persona que tenga el conocimiento y la confianza necesarios, una circunstancia mencionada por el 58,4% de los encuestados. Los autónomos también mencionan el coste del despido en caso de que la contratación no vaya bien, con un 46,8% de las respuestas. Estas dos dificultades inciden en la decisión de contratar y explican, en parte, por qué algunos negocios optan por no ampliar la plantilla a pesar de tener voluntad de crecer.
Más allá de la encuesta, el documento señala que Catalunya cerró 2025 con 573.585 autónomos y se mantuvo como el segundo territorio del Estado con más trabajadores por cuenta propia, con un 16,8% del total y superada por Andalucía. El informe resalta también que un 31,2% del colectivo tiene 55 o más, mientras que solo el 7,6% tiene menos de treinta años. Esta distribución por edades confirma el envejecimiento progresivo del sector y apunta a un reto de relevo generacional que afecta a la continuidad de muchos negocios.