El Gobierno ha diseccionado las medidas urgentes de vivienda en dos decretos. Uno ya se ha publicado este miércoles en el BOE y es el que Pedro Sánchez espera aprobar el viernes en el Congreso con el voto favorable de Junts, que de momento no tiene. El otro se publicará el jueves y es todavía más difícil que prospere en la cámara baja porque incluye exigencias de Sumar y Podemos que acorralan todavía más a los propietarios, como los contratos indefinidos y la obligación de indemnizar a los inquilinos si deciden que no sigan en el piso.
La prórroga automática en los contratos de alquiler, aprobada en el primer decreto, tiene más medidas que entrarían en vigor en caso de que se aprobaran ambos, ya que el segundo incluye una compensación de como mínimo 12 mensualidades al inquilino si el propietario decide no prorrogarle el contrato sin justificación.
Según especifica el redactado del decreto, al que ha tenido acceso la ACN, el contrato se renovará automáticamente por un periodo de cinco años si el propietario es una persona física, o siete años si es una empresa o un fondo, siempre que ninguna de las dos partes haya expresado la voluntad de ponerle fin.
Pero si quien lo hace es el propietario del inmueble, deberá justificarlo de acuerdo con las causas establecidas en el decreto o hacer frente a esta compensación de 12 meses de alquiler de una vivienda similar a precio de mercado, de manera que garantiza que el inquilino podrá acceder a otro piso. La indemnización se pagará íntegramente en el momento del retorno de las llaves del piso.
El texto incluye las causas justificadas por las que el propietario podría no renovar el contrato sin tener que indemnizar al inquilino, como que lo necesite para vivir él, la pareja, hijos o hasta familiares de segundo grado, es decir, abuelos, nietos y hermanos. Tampoco habrá indemnización cuando el inquilino tenga otra vivienda en el mismo municipio o se demuestre que no vive de forma efectiva en el inmueble.
El Gobierno justifica la medida
"La indemnización cumple una doble función. Por un lado, compensa el hogar por los costes que la extinción de un contrato le impone y que hasta ahora soportaba en solitario. Por el otro, hace que la decisión de no prorrogar internalice el coste que traslada a la otra parte, de manera que responda a una necesidad real del arrendador y no a la mera expectativa de obtener una renta superior con un nuevo arrendatario", explica el borrador.
Además, se amplía el periodo de preaviso del arrendador, que pasa de cuatro a seis meses, con el objetivo de que el inquilino tenga más tiempo para planificar el cambio de piso, mientras que el del inquilino se mantiene en dos meses.
Este decreto, que se aprobará el jueves, establece que los contratos son indefinidos, en lugar de la obligación de renovación hasta 2028, como el aprobado este miércoles. Fuentes del Ministerio de Vivienda han especificado que este último, al aprobarse más tarde, será el que prevalecerá, de manera que pasarán a ser indefinidos si el Congreso lo convalida el viernes.