La visita del papa León XIV a Barcelona, prevista del 9 al 11 de junio, tendrá efectos medibles en la afluencia de visitantes a la capital catalana, la ocupación hotelera y el precio de los alojamientos, aunque diferentes representantes del sector coinciden en que el impacto más significativo se producirá con posterioridad a la visita.
Según ha explicado el director del Gremi de Restauració, Roger Pallarols, la presencia del pontífice es una buena noticia para la ciudad, tanto por el reconocimiento internacional de la importancia de Barcelona y de su patrimonio como por el efecto a largo plazo en términos de peregrinación y turismo religioso.
Pallarols ha destacado que la Iglesia "tiene un seguimiento a escala universal" y que el papa es una autoridad cuya agenda despierta interés en todo el mundo, por lo cual se prevé una asistencia multitudinaria en las zonas cercanas al recorrido del pontífice.
El representante del gremio también ha puesto el acento en las restricciones derivadas de las medidas de seguridad coordinadas entre los diferentes cuerpos policiales. "Habrá una afectación en todas las actividades económicas; lo tenemos que entender como una normalidad por esta visita", ha afirmado.
Hoteles y pisos turísticos: subida de precios y ocupación elevada
Según los datos compartidos por Booking, la visita del papa ya ha tenido un impacto sobre el precio de los alojamientos turísticos en Barcelona. Entre el 9 y el 11 de junio, el precio medio por noche se ha situado en 300 euros, lo cual representa un incremento del 23,3% respecto a la semana posterior a la visita, cuando el precio baja hasta los 230 euros.
En cambio, la ocupación hotelera no ha experimentado una subida tan destacada. Actualmente, el 90% de las habitaciones de Barcelona ya están reservadas para estas fechas, una cifra que se sitúa por debajo del 93% de ocupación que registró la ciudad durante la última edición del Mobile World Congress, pero que es dos puntos porcentuales superior a la de la semana siguiente a la visita del pontífice.
Desde la asociación de apartamentos turísticos Apartur, la directora general, Marian Muro, ha explicado que la ocupación de los pisos turísticos legales en Barcelona durante los días de la visita ha llegado al 97%. La demanda proviene principalmente de familias y de grupos de personas procedentes de otros puntos de España y de Europa.
Muro ha añadido que esta modalidad de alojamiento ofrece espacios más distendidos donde varias personas de un mismo grupo pueden coincidir a la vez, así como una mejor relación calidad-precio en comparación con los hoteles. La directora general de Apartur ha señalado que, desde finales de mayo y durante todo el mes de junio, la ciudad estará en "permanente actividad" gracias a la confluencia, junto a la visita del papa, de eventos como la celebración del festival Primavera Sound o el Gran Premio de Fórmula 1.
Vueling mantiene la operativa habitual y Montserrat prevé un impacto equilibrado
En cuanto al transporte aéreo, la compañía Vueling ofrecerá durante la semana del 8 al 14 de junio más de 2.800 vuelos con origen o destino en Barcelona, lo cual supone unos 550.000 asientos. La aerolínea asegura que esta cifra "va en línea" con las previsiones de una semana normal del mes de junio, sin que se haya detectado un incremento extraordinario de la demanda por la visita papal.
Uno de los puntos destacados del recorrido del pontífice será su visita a la Abadía de Montserrat. Fuentes de la misma abadía, que es responsable del teleférico Aeri, de los alojamientos, de la restauración y del comercio del recinto, han explicado que el impacto a corto plazo de esta visita "es muy relativo" en un mes como junio, que ya es en sí mismo temporada alta. Según estas fuentes, la presencia del papa puede provocar un aumento de la peregrinación a Montserrat en el futuro, pero en los días concretos de la visita los efectos serán limitados.
"En nuestro caso, el papa solo viene una madrugada, a efectos públicos, y por cuestiones de seguridad durante el día anterior todo queda muy restringido", han precisado, por lo cual, aunque aquel día puedan recibir más visitantes, el impacto económico será equilibrado.
Además, argumentan que Montserrat tiene un límite de capacidad "que se regula por su propia naturaleza" y que, aunque haya más volumen de gente el día de la visita, esto no se traducirá en más impacto económico. Por el contrario, si el pontífice hubiera visitado el santuario en un mes de menor afluencia, como febrero, el efecto sobre el número de peregrinos habría sido mucho más pronunciado.
Ferrocarrils de la Generalitat, que gestiona el Cremallera de Montserrat, está trabajando todavía para determinar el dispositivo de refuerzo. La compañía adaptará sus servicios en función de las previsiones de movilidad y de las medidas de seguridad que se determinen de manera coordinada con el Centre de Coordinació Operativa de Catalunya. Las autoridades prevén que los días centrales de la visita se produzcan importantes afectaciones al tráfico y al transporte público en las zonas por donde transite el pontífice, lo cual deberá ser gestionado con un dispositivo especial de movilidad.