Si no facturas en línea hasta 2 horas antes de tu hora de salida programada, puedes facturar en el aeropuerto hasta 40 minutos antes de la salida, pero se te cobrará una tasa de facturación en el aeropuerto. De este modo, Ryanair obliga a saber hacer la facturación online para evitar un coste de dudosa legalidad: "Recomendamos a todos los pasajeros que facturen en línea antes de llegar al aeropuerto para evitar estas tasas", es lo que argumentan en su página web.

Los cálculos son sencillos. Puedes acabar pagando más por este recargo de 30 euros que por un simple billete que puede llegar a unos escasos 20 euros. Esta gestión debe realizarse como mínimo dos horas antes de la salida del vuelo. Si no lo haces a tiempo, el trámite en el aeropuerto tiene un coste de 30 euros (aunque en algunos casos, según la política oficial y las rutas, puede ascender hasta 60 euros).
Una multa difícil de evitar
Además, en su web también detalla que los cargos están sujetos al IVA en las rutas domésticas de Italia, Bulgaria, Francia, España, Portugal, Grecia, Polonia, Rumania, Suecia y Alemania según los tipos aplicables de cada gobierno. Los vuelos internacionales y los vuelos con destino u origen en las Islas Canarias están exentos de IVA. El IVA se aplica al 10% en los vuelos nacionales entre destinos españoles peninsulares. A los vuelos entre la Península y los aeropuertos de las Islas Baleares se les aplican tipos reducidos de IVA, inferiores al 10% normal, con reducciones determinadas por la distancia recorrida sobre aguas internacionales.
Por todo ello, la polémica compañía irlandesa, que fue condenada por prácticas abusivas tras una denuncia de OCU, sigue haciendo caso omiso de las normas. En esta ocasión, el problema se produce en el momento del check in online. Los usuarios que compran un billete de Ryanair se encuentran con serias dificultades para hacer el check in a través de Internet: tanto la app como la web dan mensajes de error, y no tienen otra solución que acudir al mostrador para hacerlo. Y una vez allí, el cargo de los 30 euros está asegurado si no se quiere perder el vuelo. Por todo ello, incluso no teniendo dificultados y no estar en el porcentaje de gente que tiene una brecha digital con este mundo, nadie está libre de acabar pagando más dinero y sin previo aviso.