Repsol ha decidido prorrogar hasta el 3 de mayo la oferta anunciada el pasado 18 de marzo, por la cual mantiene los descuentos que aplica tanto a los usuarios particulares de sus programas de fidelización como a los profesionales y autónomos. La compañía extiende esta medida en un contexto de tensión en los precios de los carburantes derivado de la evolución internacional del mercado y del conflicto en Oriente Medio, y lo hace en línea con las medidas aprobadas por el Gobierno.
Hasta el 3 de mayo, incluido, quienes utilicen Waylet como medio de pago en cualquiera de las más de 3.300 estaciones de servicio de la compañía en el Estado podrán acumular descuentos de hasta 40 céntimos de euro por litro de combustible, en función de las energías que tengan contratadas. Esta bonificación se estructura según el perfil del cliente y los servicios vinculados al área energética, y esto permite a los usuarios particulares reducir el importe final del repostaje de carburante en función de su relación comercial con la empresa.
El programa de descuentos de Repsol se ha convertido en una de las herramientas de fidelización más utilizadas por el sector, con millones de usuarios activos que combinan el pago móvil con la acumulación de bonificaciones en cada repostaje. Los profesionales del transporte y los autónomos continuarán beneficiándose de un descuento adicional de 5 céntimos por litro con la tarjeta Solred, la tarjeta profesional de mayor alcance en el Estado, con más de 250.000 clientes y 2 millones de tarjetas activadas.
Este descuento se suma a las bonificaciones vigentes, reforzando el apoyo de Repsol a un colectivo considerado esencial para el funcionamiento del Estado. La compañía destaca que esta medida complementa las ayudas ya existentes y se orienta a minimizar el impacto del encarecimiento de los carburantes en los costes operativos del sector del transporte, un ámbito donde los márgenes se ven especialmente presionados por las fluctuaciones de los precios internacionales del crudo y de los derivados.
El contexto de la medida
Repsol ya actuó de manera similar en 2022, con motivo de la invasión rusa de Ucrania, cuando fue la primera compañía en poner en marcha un programa de descuentos en el Estado. Más recientemente, el pasado 21 de marzo volvió a reafirmar su compromiso con los clientes con nuevas medidas de apoyo. Con esta nueva prórroga, Repsol continúa respondiendo a la evolución del mercado y adoptando iniciativas destinadas a mitigar los efectos del precio de los carburantes, en un entorno marcado por la volatilidad de los mercados internacionales y la incertidumbre geopolítica derivada del conflicto en Oriente Medio. La compañía mantiene así su estrategia de vincular los descuentos al uso de sus herramientas digitales y de fidelización, a la vez que ajusta la vigencia de las medidas a las necesidades del contexto económico.
La prórroga de los descuentos llega en un momento en que los precios de los carburantes continúan siendo uno de los principales factores de inflación en las economías domésticas y en las estructuras de costes de las empresas de transporte y logística. Las bonificaciones de Repsol se enmarcan en un conjunto de iniciativas tanto públicas como privadas para aligerar la presión sobre los consumidores. Desde el inicio del programa, la compañía ha mantenido una política de revisión periódica de las medidas vigentes, adaptándolas a la evolución de los precios del crudo y a las necesidades de los diferentes segmentos de clientes. Con esta extensión hasta mayo, Repsol busca proporcionar estabilidad en los costes de movilidad a sus usuarios particulares y profesionales en un período en que la demanda de carburantes suele registrar un incremento por el inicio de la temporada de más desplazamientos.
