El Port de Barcelona ha dado un nuevo paso en la reordenación de las terminales de cruceros del muelle Adossat con la aprobación de la revisión de la concesión para construir una nueva terminal C. El proyecto, con una inversión prevista de 104,5 millones de euros, más de 50 millones corresponden al edificio de la futura terminal. La obra prevé sustituir la actual infraestructura por un edificio de 11.253 metros cuadrados.

La última operativa en la actual terminal C se hará el 1 de noviembre y, a partir de entonces, empezará el vaciado y demolición del edificio para dejar paso a la nueva construcción. Una vez esta entre en servicio, se podrán derribar las terminales A y B. La actuación se enmarca en el acuerdo firmado en julio de 2025 con el Ajuntament de Barcelona para reducir de siete a cinco el número de terminales.

El punto que ha aprobado este miércoles el consejo de administración comporta alargar la concesión de Cruceros del Port de Barcelona, que hasta ahora finalizaba el año 2030 y era prorrogable, hasta el 2033. Con la modificación aprobada, la concesión de la nueva terminal C finalizará el 2050 y será prorrogable hasta el 2053.

Cuando entre en servicio la nueva terminal C y se derriben las terminales A y B, será el "paso previo" a las obras de renovación de esta zona del muelle Adossat, un tramo de unos 660 metros de longitud que se construyó hace más de 70 años. La autoridad portuaria asegura que este requiere de una "renovación integral" y trabaja en un proyecto que "mantenga la alineación" con el resto del espacio.

El Port prevé que la licitación de estas obras se haga "durante los próximos meses", de manera que las tareas puedan iniciarse a finales de 2029, con un plazo de ejecución de 24 meses y un presupuesto de 42 millones de euros.