Los precios del petróleo y el gas siguen su escalada desde los ataques a Irán, pero el oro y la plata, que se dispararon en el primer momento, están reculando ante la revalorización del dólar. Así, a las 19.00 horas de este martes, el barril de Brent, de referencia en Europa, se situaba en 82,20 dólares, lo que supone 4,40 dólares más que el lunes, un +5,60% (aunque llegó a superar el 7% a lo largo del día), según el índice de futuros de Investing. Mientras, el gas natural está en 3,12 dólares, que suponen una subida de cerca del +5,60% a esta misma hora.
En cambio, el oro y la plata han dejado de ser valores refugio ante situaciones de incertidumbre porque están en plena desescalada: el precio de los futuros del oro todavía cotizaban por encima de los 5.000 dólares (5.090, a las 19.00 horas), que suponen una caída del -4,20% en la jornada de este martes. No obstante, en el plazo de un mes, su valorización todavía mantiene un crecimiento del +3,40%, que alcanza al +76% en el plazo de un año.
Por lo que respecta a la plata, la caída aún es mayor, hasta los 83,20 dólares, lo que supone 6 dólares menos que el lunes, una caída de más del -6%. En el plazo de un mes, se ha devaluado cerca de un -1%, pero, a un año, todavía mantiene una revalorización del +156%.
Los analistas advierten que el barril de petróleo pronto superará los 100 dólares y, si dura el conflicto, los 120 dólares, pese a que la OPEP+ ha decidido bombear más crudo. Este domingo acordaron aumentar la producción en 206.000 barriles diarios. Con la subida del petróleo, también se incrementarán los precios de sus derivados energéticos (gasolinas y diésel), lo que afectará a la inflación general. Respecto al gas, después de que Qatar suspendiese este lunes la producción de gas natural licuado (GNL), por precaución a raíz de un ataque de Irán con mísiles a dos de sus plantas, su precio se ha disparado.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha asegurado este martes que están "encima de los precios" del petróleo y el gas y "preparados para reaccionar" si fuera necesario tomar medidas para controlar un repunte, de igual forma que se hizo tras la invasión de Ucrania.
En declaraciones a Efe, Javier Cabrera, analista de XTB, considera que la baja inflación de Europa permite asumir un "ligero" repunte y mantener los precios dentro de un rango aceptable, mientras que Jesús Sáez, de Natixis, teme que unos precios al alza deriven en un cambio de la política monetaria europea, con una vuelta a la subida de los tipos de interés.
El economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Philip Lane, ha advertido este martes de que una caída prolongada del suministro de gas y petróleo podría provocar un repunte sustancial de la inflación y un marcado descenso de la producción en la Eurozona, aunque de momento no ve razón alguna para un cambio en la política monetaria.