Nuevo enfrentamiento entre el Govern y los promotores de viviendas. El sector inmobiliario vive con indignación el tope a los alquileres, que, aunque ha abaratado la media de precios, también ha reducido la oferta. Y ahora ve cómo el Govern promueve la aprobación en el Parlament por la vía rápida de la limitación a la compra de viviendas por parte de grandes tenedores, cosa que reduce el debate e impide que las asociaciones implicadas puedan comparecer para defender sus argumentos.
La Associació de Promotors de Catalunya (APCE) ha expresado este viernes "su rechazo a la posibilidad de que el Parlament tramite por la vía de la lectura única una proposición de ley que pretende introducir limitaciones relevantes en la compra de viviendas en determinados ámbitos del mercado residencial", según ha dicho en un comunicado. Por eso, les pide que lo reconsideren.
El martes, la junta de portavoces del Parlament aprobó tramitar por lectura única, en el pleno que se celebrará entre el 7 y el 9 de julio, la proposición de ley para limitar la llamada compra especulativa, presentada por los Comuns. El PSC y ERC le darán apoyo, de manera que harán valer la mayoría que ha aprobado los presupuestos de la Generalitat. El texto definitivo de la ley se aprobaría a finales de julio, en el último pleno antes de vacaciones, previsto entre el 21 y el 23, siempre que haya un acuerdo definitivo de los tres partidos.
La aprobación por lectura única se lleva a cabo para acelerar el proceso, pero excluye el debate previo al pleno, en comisión parlamentaria. En este debate, no solo comparecen los consellers o miembros del Govern que defienden la ley, sino que los partidos pueden llamar a expertos y partes implicadas para dar su parecer. Esto es lo que lamenta la APCE, que no podrán ir a explicar por qué se oponen a la limitación y las consecuencias que, a su parecer, tendrá la medida.
"La asociación considera preocupante que una iniciativa con un impacto potencial tan amplio sobre el sector pueda avanzar sin un debate parlamentario en profundidad y sin escuchar adecuadamente a los agentes afectados. Una cuestión de esta trascendencia, importancia y complejidad requiere diálogo, consenso, rigor y estabilidad normativa, y no debería ser objeto de una tramitación parlamentaria exprés", ha explicado la APCE.
Los promotores consideran que la medida creará más inseguridad jurídica, lo que puede desincentivar la oferta y “dificultar todavía más el objetivo compartido de facilitar el acceso a la vivienda”. De hecho, creen que es necesario abordar urgentemente los “problemas estructurales” que ya existen y convierten el acceso a la vivienda en uno de los grandes problemas sociales de Catalunya.
“La APCE considera que el debate sobre la vivienda es demasiado relevante para reducirlo a una votación acelerada y pide que el Parlament escuche a los operadores afectados”, ha añadido, entre los que se encontrarían los ayuntamientos, los expertos jurídicos, los colegios profesionales, las entidades representativas del sector y “todos aquellos actores que pueden advertir de consecuencias no previstas, dificultades de aplicación práctica o riesgos de inseguridad jurídica”.
El uso de la expresión “compra especulativa”
La asociación que preside Xavier Vilajoana ha advertido también sobre el uso tendencioso e indiscriminado de algunas expresiones, como “compra especulativa”, para meter en el mismo saco muchos tipos de propietarios y generar una corriente negativa en contra.
“Se trata de una expresión con una elevada carga política y comunicativa en la búsqueda de la complicidad del rechazo social, pero que no siempre describe adecuadamente la naturaleza de las operaciones afectadas. En muchos casos, las adquisiciones de viviendas están vinculadas a actuaciones de promoción, rehabilitación, regeneración urbana, transformación de edificios, incrementar la oferta de vivienda o generación de actividad económica y empleo en la industria de la construcción”, ha explicado la APCE.