En la década de los ochenta y noventa, el auge de comprar bonos del estado hizo ganar mucho dinero en forma de beneficio a la emergente clase media que salía de la era postfranquista. Ibas al banco, pagabas y ya tenías un bono del estado. Esta manera de hacer ha cambiado y el auge de la digitalización y la transformación de los bancos también han dejado en un segundo plano estas inversiones sin prácticamente ningún tipo de riesgo.

Actualmente, los bancos ofrecen una infinidad de productos que necesitan sacar y hacer circular. Así pues, a pesar de que sin riesgo, los productos no dan enormes resultados, interesa más abrir la cartera de productos propios que externos. Por eso, ya de entrada, un banco no apuesta por hacer saber al cliente la existencia de los bonos del estado. En segundo término, si el cliente lo quiere llevar a cabo mediante el banco tiene que pagar unos intereses por la gestión que siempre se tienen que valorar, si finalmente salen a cuenta. Y, en tercer lugar, la opción de que uno mismo adquiera bonos del estado, a pesar de vivir en una era digital, acaba resultando una quimera para quienes no son unos expertos de las finanzas y las gestiones administrativas. Suelen aplicar comisiones de compraventa (en mercado primario o secundario) y comisiones de custodia o administración periódicas (por ejemplo, cobros anuales o semestrales por tener los títulos en la entidad). En este aspecto, las gestorías acaban supliendo, muchas veces, las tareas de los bancos cuando se quiere adquirir un bono del estado.

En último término, si ninguna de estas opciones es sencilla para uno mismo, también se puede solicitar directamente al Banco de España a través de cita previa. Una vez fijado el día, tienes que acudir a una sucursal física con tu DNI original y copia, los datos de tu cuenta bancaria (para que te abonen los intereses y el capital) y el dinero o los justificantes de transferencia. por compra, custodia, apertura o mantenimiento. Sin embargo, el Banco de España aplica una comisión del 1,5 por mil (con un mínimo de 0,90 € y un máximo de 200 €) sobre las transferencias de efectivo que envía para abonar los intereses y la amortización del capital.

Bonos actuales

A grandes rasgos, un bono del estado es un valor emitido por el Tesoro a un plazo superior a dos años. Bonos del Estado y Obligaciones del Estado son iguales en todas sus características excepto el plazo, que en el caso de los bonos oscila entre 2 y 5 años, mientras que en las obligaciones es superior a 5 años. Tienen las características siguientes:

  • Son títulos con interés periódico, en forma de cupón, a diferencia de las Letras del Tesoro, que pagan los intereses al vencimiento.
  • El valor nominal mínimo que se puede solicitar en una subasta es de 1.000 euros y las peticiones por importes superiores deben ser múltiples de 1.000 euros. Además, el valor nominal mínimo que se puede negociar es de 1.000 euros.
  • Las emisiones de estos valores se llevan a cabo mediante tramos sucesivos para alcanzar un volumen en circulación elevado que asegure que los valores sean muy líquidos.
  • Se emiten con carácter general mediante subasta competitiva, aunque en algunos casos también se pueden emitir por sindicación.
  • El cupón que devenga se paga cada año y representa el tipo de interés "nominal" del Bono o la obligación.

Actualmente el Tesoro emite:

- Bonos a tres y cinco años.

- Obligaciones a diez, quince, treinta y cincuenta años

Este es el cuadro para tomar una decisión final.

Bonos del Estado
Bonos del Estado