El presidente de Comertia, Ignasi Pietx, ha reivindicado este miércoles el modelo urbano catalán y ha destacado el rol del tejido comercial. Según sus palabras, lo que se juega con el comercio es si se tienen ciudades mediterráneas o ciudades como las de China y Estados Unidos. Con esta afirmación, Pietx ha vinculado el futuro del pequeño comercio con la manera como se configuran los centros urbanos y ha situado la cuestión comercial en un terreno que va más allá de la actividad económica, porque afecta directamente al modelo de convivencia y de organización de las ciudades. La comparación con modelos urbanos de otras regiones del mundo sirve al presidente de Comertia para subrayar que la supervivencia del comercio de proximidad no es solo una cuestión sectorial, sino que tiene consecuencias sobre la fisonomía y el funcionamiento de los municipios.
Las declaraciones se han producido durante la inauguración de la 24ª Jornada Retail de la asociación, celebrada este miércoles en el CosmoCaixa de Barcelona con ponentes de empresas como Mango, Abacus o Deleito. En este marco, Pietx ha afirmado que el principal problema del comercio catalán es el abordaje de las grandes plataformas como la americana Amazon o las chinas Shein y Temu, según recoge Comertia en un comunicado. La jornada ha reunido a representantes de empresas de sectores diversos y ha servido para exponer las preocupaciones del tejido comercial asociado, así como para compartir experiencias y estrategias entre los asistentes.
La competencia desleal como eje del problema
El presidente de la asociación de comerciantes no ha considerado que estas plataformas sean una amenaza por su potencia tecnológica, sino porque, en su opinión, compiten con otras reglas, lo que a su juicio supone competencia desleal. Esta distinción es relevante porque desplaza el debate desde la capacidad tecnológica de estas empresas hacia las condiciones en que se desarrolla la competencia, y sitúa el foco en el marco normativo y en el cumplimiento de las obligaciones que afectan a los operadores. Pietx ha señalado que los comerciantes tradicionales siguen todas las leyes, como debe ser, pero que los otros no lo hacen.
Como ejemplos, ha mencionado el pago de impuestos, el cumplimiento de las normativas del consumidor o la práctica del dumping para vender productos por debajo del precio de coste. Estos tres ámbitos ilustran, según el presidente de Comertia, las diferencias de criterio con que operan las grandes plataformas respecto a los comercios que actúan dentro del marco normativo establecido. El caso del dumping, en particular, hace referencia a la venta de productos por debajo del coste, una práctica que puede distorsionar la competencia y perjudicar a los operadores que no pueden asumir estas condiciones.
Pietx ha defendido la adaptación del comercio tradicional a internet, pero ha considerado inaceptable que unos se hayan impuesto a los otros por competir, a su juicio, con normas diferentes. Esta postura combina el reconocimiento de la necesidad de digitalizarse con la crítica a las condiciones de competencia que, según él, favorecen a las grandes plataformas.
El presidente de Comertia no cuestiona, por tanto, el canal digital como tal, sino la manera como se compite cuando las reglas no son las mismas para todos. El presidente de Comertia ha reconocido los esfuerzos de las administraciones públicas, pero ha considerado que la buena voluntad no es suficiente. Según sus palabras, es necesaria una acción decidida y coordinada para afrontar este problema, y desde Comertia se ponen al servicio de la administración para colaborar y ayudar. Con esta llamada, la asociación reclama un papel más activo de las instituciones y ofrece su colaboración para abordar la situación del comercio ante las grandes plataformas, manteniendo el tono de colaboración que ha caracterizado su intervención.