Hasta 812 empresas catalanas están preparadas para aprovechar las oportunidades que genera el gran incremento de inversión en defensa en Europa, según un informe de la Cambra de Comerç de Barcelona. A pesar de que Catalunya no dispone de industria militar, la institución cree que puede sumarse a la ola del sector, pero advierte que tiene poco tiempo para hacerlo y que debe acelerar. La estimación de la Cambra es que esta apuesta puede aportar 1.000 millones de valor añadido bruto (VAB) a la industria catalana y crear o salvar 10.000 puestos de trabajo.

La Cambra de Comerç de Barcelona ha presentado este lunes el informe El potencial de la base tecnológica e industrial de uso dual en Catalunya, el primero del recientemente creado Observatori de la Indústria de la institución y dirigido por el exconseller de Empresa Roger Torrent. “Los tiempos están cambiando mucho y Catalunya, España y Europa tienen que jugar su papel. No podemos ser ingenuos. En este mundo diferente, Catalunya ahí tiene papel”, ha defendido Josep Santacreu, presidente de la Cambra.

El punto de partida del estudio es que Catalunya no dispone de industria estrictamente de defensa, ni forma parte de los corredores de la industria militar de España, pero sí que tiene un amplio ecosistema de empresas, fundamentalmente pymes, punteras en el ámbito civil y que son duales. Es decir, que aquello que hacen puede tener un uso para la defensa de la misma manera que lo tiene para uso civil. Estas son las que pueden aprovechar la ola inversora europea y española, ya que el Estado es el segundo de la UE que más incrementa el presupuesto en defensa.

El informe ha identificado 10 sectores –además del core de defensa, armamento– presentes en Catalunya que pueden ir hacia la defensa: la movilidad terrestre (vehículos), la movilidad marítima, la movilidad aérea, la industria del espacio (satélites), comunicaciones y sensores, ciberseguridad y encriptación, vehículos no tripulados y robótica, simulación y gaming, actividades auxiliares y consultoría de defensa.

En estos sectores, la Cambra ha contabilizado 812 empresas, el nombre de las cuales no se detalla. El sector con más posibilidades es el de los vehículos terrestres, con 166 empresas, el 20% del total, seguido de la ciberseguridad y las tecnologías cuánticas, con 121 (15% del total) y del aeronáutico, con 116 empresas (14%).

El objetivo de cara a 2030

A pesar de esta lista, el objetivo de la Cambra de cara a 2030 es que puedan dar el salto al sector entre 150 y 200 empresas, ya que no todas están en el mismo estadio y puede ser que algunas decidan no hacer la transformación o el paso hacia la defensa. El informe ha detectado cuatro tipos de empresa en función de la preparación que tienen para estar en el sector de la defensa.

El primero son las actividades propiamente militares, que ya están ahí. El segundo, empresas duales que ya están preparadas. El tercero, líderes en industria civil que pueden rápidamente adaptar su producto al uso militar. El cuarto es industria estratégica que se puede reorientar. El estudio concluye que, para estos últimos, la defensa puede ser una oportunidad de supervivencia si se reconvierte.

Las empresas no pueden dar este salto solas. De hecho, la Cambra ha presentado el estudio con una destacada participación del Govern, ya que han participado los consellers de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch, y de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper. En este sentido, para acompañar a las empresas, el informe hace 11 propuestas ejecutivas.

Las propuestas son: un programa fit for defence, que facilite la entrada de las pymes en el sector; una oficina técnica centralizada de certificaciones; una unidad de captación de fondos europeos y programas estatales; favorecer la creación de consorcios industriales y catálogos dual use suppliers; líneas de innovación y I+D en materiales estratégicos; infraestructuras de ensayo, validación y cualificación; impulso a la electrificación de plataformas militares; creación de un hub aeronáutico dual, es decir, civil y militar, integración en corredores industriales; programas de formación en proyectos de defensa, y un vehículo de inversión de especialidad.

Indra se ofrece como tractora

“Es una oportunidad con una potencia acotada, porque tenemos 3 o 4 años para poner toda la potencia”, ha advertido Joan Ramon Rovira, jefe del Gabinete de Estudios Económicos de la Cambra, que ha añadido que “necesitamos grandes proyectos tractores en Catalunya” porque “partimos prácticamente de cero” en la industria militar a pesar de que tiene muchas empresas que pueden ser auxiliares.

Indra, empresa referente en España en defensa, participada mayoritariamente por el Estado y presidida por Àngel Simón, puede desempeñar este papel tractor. Así lo ha defendido José Vicente de los Mozos, consejero delegado de Indra, en un debate posterior a la presentación del estudio. “Faltan muchas empresas tractoras, e Indra quiere ser esta empresa tractora. Somos conscientes de nuestro rol y de nuestra capacidad para capilarizar en las pequeñas y medianas empresas”, ha valorado.

De los Mozos ha explicado que Indra, que es en origen una empresa tecnológica, está en las cuatro demarcaciones catalanas, que ha ganado proyectos europeos que está desarrollando en Catalunya y que en su hub en el país ha desarrollado mejoras que aplica a toda Europa. El CEO de la compañía cotizada no ha detallado más proyectos porque el próximo 11 de mayo anunciará su plan de futuro para Catalunya.