La guerra de Irán ha convertido poner gasolina en un calvario, y más en días como los de Semana Santa, cuando, a causa del gran número de desplazamientos, la demanda de gasolina y gasoil sube y los precios, también. Este año el encarecimiento venía mitigado por la rebaja de impuestos por parte del gobierno español y las campañas de descuento de las grandes petroleras, pero, aun así, llenar el depósito cuesta hasta 20 euros más que el año pasado. Eso sí, si lo comparamos con antes de las medidas, son unos 10 euros menos.
El viernes y sábado pasados, operación salida de las vacaciones de Semana Santa para aquellos que tienen fiesta todos los días, el litro de gasóleo A de automoción en Catalunya se pagaba de media a 1,755 y 1,763 euros respectivamente, según los datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica. Esto es unos 37 céntimos más que en la operación salida de la Semana Santa del año pasado, que cayó en 11 y 12 de abril. Hablamos de un encarecimiento del 27%.
Si trasladamos estos encarecimientos a la acción de llenar el depósito, los céntimos se multiplican y pueden llegar, o incluso superar, los 20 euros. Para un depósito estándar con capacidad para 50 litros de combustible –hay coches, medianos y pequeños, que no llegan, pero otros más grandes, especialmente SUVs, que los superan–, el coste de llenarlo de diésel ha pasado de 69 a 88 euros en la operación salida. Algunos días de la semana, como el miércoles 1, ha llegado a los 89 euros, es decir, 20,60 euros más que el mismo día de la Semana Santa de 2025.
La gasolina sin plomo de 95 e10, la más habitual, en cambio, se mueve a precios similares a los de hace un año. El litro se pagaba, en la primera operación salida, a 1,66 euros de media, un céntimo menos más que en los mismos días de 2025. El miércoles 1, sin embargo, ha subido a los 1,69 euros, un 1% más que el año pasado. El coste de llenar el depósito se sitúa por encima de los 84 euros, unos 90 céntimos más que el año pasado.
En los últimos días, el precio del gasoil también se ha encarecido, por la subida del petróleo, que ha tocado máximos de 118 dólares el barril, y el miércoles 1 de abril, último día con cifras oficiales disponibles, llegó a los 1,787 euros el litro de diésel.
La guerra de Irán y el precio del petróleo
La invasión de Irán por parte de Estados Unidos e Israel, hace poco más de un mes, disparó el precio del petróleo y el gas por el descenso de producción y exportación y también ante la perspectiva de falta de suministro a futuro. Los mercados de hidrocarburos son globales y también hay especulación, especialmente ante la incertidumbre. Cada declaración de Donald Trump, en una dirección o la otra, lo encarecía o lo abarataba.
Justo antes del inicio de la guerra, el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se pagaba a 72 dólares. En un solo día, se encareció casi 6 dólares, y fue escalando hasta superar los 118 dólares, a principios de esta semana. En febrero, el litro de gasóleo se pagaba a 1,43 euros y el de gasolina de 95, a 1,48 euros. En marzo, después de la invasión de Irán y antes de las rebajas fiscales, el gasóleo llegó a los 1,95 euros el litro –esto es una media; en algunas gasolineras superó los 2 euros–, y la gasolina, a 1,81 euros.
El 20 de marzo, el Consejo de Ministros aprobó, dentro de un paquete de medidas para paliar los efectos económicos de la guerra, la rebaja del IVA para los carburantes, del 21% al 10%, y del impuesto de hidrocarburos, hasta el mínimo permitido por la Unión Europea, de 30 céntimos el litro. La medida entró en vigor el 21 y será vigente, si no hay prórrogas, hasta el 30 de junio.
El efecto en las estaciones de servicio fue automático y al día siguiente, gasóleo y gasolina ya se pagaban un 8% y un 14% más baratos, respectivamente, según los registros del Ministerio. Estos días de Semana Santa, la bajada respecto a máximos aún es un poco más importante, del 9% para el diésel y de casi el 15% para la gasolina sin plomo de 95 e10.
Las principales compañías del sector también están rebajando los precios a pesar de que esta vez, a diferencia de la guerra de Ucrania, el gobierno español no les ha pedido su colaboración. Repsol fue la primera, anunciando descuentos para los usuarios de su app Waylet que pueden llegar a los 40 céntimos por litro. La rebaja era especial precisamente para Semana Santa y entró en vigor el 21 de marzo y será vigente hasta el 3 de mayo, después de que el miércoles, la empresa la prorrogara ante el contexto de precios del petróleo altos.
Moeve y Naturgy siguieron el mismo camino y anunciaron la intensificación de su estrategia conjunta de descuentos en carburantes, gas y electricidad durante estos días de mucha movilidad. La campaña, vigente entre el 24 de marzo y el 6 de abril, supone rebajas de entre 10 y 67 céntimos por litro de combustible, dependiendo del grado de vinculación del cliente y los servicios contratados.
A pesar de estas campañas, el gobierno español está vigilando que las gasolineras estén cumpliendo con las rebajas de precios consecuencia de las medidas fiscales. El vicepresidente económico, Carlos Cuerpo, aseguró que están monitorizando el precio en 12.700 estaciones de servicio, pero admitió también que en el 90% de los casos se han hecho las bajadas que correspondían.