La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado este martes el cierre de un histórico acuerdo comercial con la India, después de 18 años de negociaciones, y que favorecerá los movimientos comerciales en un mercado común de 2.000 millones de consumidores.
Con el pacto, las empresas europeas se ahorrarán 4.000 millones de euros en aranceles con la liberalización del 96,6% de las exportaciones europeas .
La escalada de tensiones comerciales y políticas con los Estados Unidos, primero con los aranceles anunciados por Trump y ahora con la amenaza sobre Groenlandia, ha hecho que la UE se apresure a acelerar pactos con otros países para potenciar el comercio. Hace unos días fue el acuerdo con el Mercosur, que levantó protestas del campo, y ahora este con el país más poblado del mundo.
El pacto con el Mercosur se ha visto obstaculizado con el apoyo del Parlamento Europeo a hacerlo pasar por el Tribunal de Justicia Europeo (TJE). Aunque la Comisión puede activarlo de manera temporal, los tribunales podrían tumbarlo si creen que no respeta la legislación.
Complementariamente al acuerdo, Von der Leyen ha anunciado una inversión de 500 millones de euros para apoyar la transformación industrial sostenible de la India, con el fin de ayudar a reducir la emisión de CO₂ de la industria india.
Von der Leyen ha celebrado el pacto y ha asegurado que se trata de "tan solo el comienzo" de una relación fructífera. "Es una historia de dos gigantes, la segunda y la cuarta economía más grandes del mundo, que escogen la asociación en una verdadera estrategia de beneficio mutuo", ha dicho.
El pacto se ha firmado durante el viaje de la belga a Nueva Delhi y tendrá impacto sobre todo en exportaciones de automóviles, maquinaria y alimentación europea. Se ha añadido la protección de la agricultura sensible con el fin de evitar protestas.
El primer ministro indio, Narendra Modi, ha sido quien ha confirmado el acuerdo y lo ha definido como "la madre de todos los acuerdos".
El comisario europeo de comercio, Maros Sefcovic, lo ha celebrado "después de un año de compromiso incansable y más de una década de preparación". "Bajamos los aranceles y abrimos oportunidades, demostrando que el comercio de beneficio mutuo es posible y que una acción genuina siempre merece el esfuerzo", ha dicho.
El pacto tiene que pasar ahora también por el legislativo y superar también las posibles objeciones legales que se puedan presentar, aunque no parece de entrada tan polémico para la agricultura local europea, ya que no hay importaciones destacadas que provengan de este país.
