La bolsa española ha cerrado la sesión de este martes con un retroceso del 0,75%, situando el Ibex-35 en los 19.824 puntos. La jornada ha estado marcada por la escalada del conflicto en Oriente Medio, que ha elevado el precio del barril de petróleo por encima de los 92 dólares en Europa y ha presionado al alza el rendimiento de los bonos a escala mundial.

Los inversores señalan que el incremento de las rentabilidades de los bonos responde a la tensión renovada entre Estados Unidos e Irán, que ha impulsado el precio del crudo, y al tono más agresivo del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole sobre política monetaria. La combinación de estos factores ha generado un ambiente de cautela en los mercados, que han visto cómo las subidas del petróleo y de los bonos afectaban a las expectativas de crecimiento económico.

Solo cuatro valores del Ibex-35 han conseguido cerrar la jornada en positivo. Repsol ha liderado las subidas con un incremento del 2,72%, aprovechando el encarecimiento del crudo, seguida de Unicaja (+0,96%), Grifols (+0,96%) y Naturgy (+0,20%). La compañía energética se ha visto beneficiada por la subida del precio del petróleo, mientras que las entidades financieras y farmacéuticas han mostrado cierta resistencia. En el extremo opuesto, Amadeus ha encabezado las caídas con un descenso del 3,64%, seguida de Cellnex (-3,36%), Acciona (-2,67%), Fluidra (-2,57%) y Colonial (-1,79%). Las compañías del sector tecnológico y de las infraestructuras han sido las más penalizadas, mientras que las empresas del sector inmobiliario también han sufrido la presión de la subida de los tipos de interés.

Mercados europeos y norteamericanos

El resto de las principales bolsas europeas también han cerrado en negativo. El índice británico FTSE 100 ha retrocedido un 0,32%, el francés Cac 40 un 0,39%, el alemán Dax un 1,10%, el italiano FTSE MIB un 1,33% y el Euro Stoxx 50 un 0,80%. Las caídas generalizadas reflejan la preocupación de los inversores por la evolución del conflicto en Oriente Medio y por las perspectivas de la política monetaria. En Wall Street, los índices también cotizaban con descensos. El Dow Jones caía un 0,40%, el S&P 500 un 0,47% y el Nasdaq 100, especializado en valores tecnológicos, cedía un 0,70%. La debilidad de los mercados norteamericanos se ha sumado a la de las plazas europeas, acentuando el tono bajista de la sesión.

En el mercado de deuda, el rendimiento del bono español con un plazo de vencimiento de diez años se ha situado en el 3,501%, llevando la prima de riesgo hasta los 44,13 puntos básicos. El aumento de la rentabilidad de los bonos refleja la incertidumbre de los inversores ante la escalada del conflicto y las perspectivas de la política monetaria de la Reserva Federal. En el mercado de divisas, el euro se ha depreciado un 0,22% frente al dólar, hasta los 1,1592 dólares. La moneda única ha cedido posiciones ante la incertidumbre geopolítica y la subida del petróleo, que ha beneficiado al dólar como activo refugio.

El precio de la onza de oro ha perdido un 1,60%, situándose en los 4.409 dólares, mientras que el bitcoin ha cedido un 0,94%, hasta los 77.826 dólares. Los activos refugio han mostrado un comportamiento desigual en una jornada marcada por la volatilidad. La incertidumbre sobre la evolución del conflicto y las perspectivas de la política monetaria continuarán siendo los principales factores que condicionarán los mercados en las próximas semanas. La subida del petróleo y de la rentabilidad de los bonos podrían limitar las subidas de la bolsa, especialmente en sectores sensibles a los costes energéticos y a los tipos de interés.