La última sesión de la semana ha comenzado en la bolsa española con movimientos contradictorios. El Ibex-35 ha registrado un leve repunte inicial del 0,2% que lo ha situado en los 20.211 puntos. Pocos minutos después, sin embargo, el índice se ha girado y ha llegado a caer un 0,3%, hasta los 20.106 puntos. Esta volatilidad refleja la cautela de los inversores ante un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y la evolución de los precios del petróleo. El precio del barril de Brent, de referencia en Europa, ha subido un 1,5% en la apertura de las bolsas, hasta los 88,3 dólares, mientras que el West Texas Intermediate ha encarecido su precio hasta los 82,6 dólares. La subida del petróleo se explica por las dudas sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, un enclave estratégico para el comercio mundial de crudo que se ha convertido en un arma en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Cualquier interrupción en el tránsito de esta vía marítima, por donde pasa aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar, podría provocar un choque en los precios y afectar a las economías dependientes del crudo.
Los inversores siguen de cerca las negociaciones entre Washington y Teherán, que continúan estancadas, y la posible reacción de Irán ante la presión estadounidense. La incertidumbre sobre la duración del conflicto y el impacto sobre el suministro energético continuará condicionando el precio del petróleo en las próximas semanas. En los primeros compases de la negociación en la Bolsa de Madrid, los valores más alcistas han sido Amadeus (+1,94%), Indra (+1,58%), Puig (+0,47%), Fluidra (+0,41%), IAG (+0,39%) y Telefónica (+0,38%). Las compañías del sector tecnológico y de la aviación han liderado las subidas, aprovechando la recuperación de la demanda y las expectativas sobre la temporada turística. En el otro extremo, ArcelorMittal ha encabezado las caídas con un descenso del 0,97%, seguida de Solaria y ACS, que han perdido un 0,46% cada una, y Acerinox, que se ha dejado un 0,44%. Las empresas del sector siderúrgico y de las renovables han sufrido la presión vendedora, probablemente por la incertidumbre sobre la demanda global y la evolución de los precios de las materias primas.
Bolsas europeas e indicadores
El resto de mercados europeos han presentado un comportamiento mixto. Fráncfort ha impulsado la sesión con un repunte del 0,6%, mientras que Londres y París cotizaban planos. Milán, en cambio, ha caído un 0,2%, mostrando una debilidad más elevada. En el mercado de divisas, el euro ha ganado posiciones frente al dólar, hasta los 1,1545 dólares, mientras que en el mercado de deuda, el rendimiento del bono español a diez años ha escalado hasta el 3,591%. La prima de riesgo, que mide la diferencia con el bono alemán, se mantiene en niveles parecidos a los de los últimos días. La sesión de hoy, que cierra la semana, estará marcada por la evolución del petróleo y por los datos macroeconómicos que se publicarán a lo largo del día. Los inversores esperan que el Ibex pueda mantener el nivel de los 20.000 puntos, después de una semana de ganancias acumuladas.
La incertidumbre geopolítica, sin embargo, sigue siendo un factor de riesgo que podría limitar las subidas. La próxima semana, con la agenda macroeconómica más cargada, podría dar pistas sobre la dirección de los mercados a corto plazo. La volatilidad de esta mañana refleja la prudencia de los inversores, que prefieren recoger beneficios antes del fin de semana. Las horas entrantes serán clave para determinar si el Ibex es capaz de consolidar el nivel alcanzado durante la semana o si, por el contrario, se produce una corrección. La evolución del petróleo, con las tensiones en Oriente Medio, será uno de los factores determinantes para el cierre de la sesión. La apreciación del euro, por su parte, podría limitar la competitividad de las exportaciones españolas en el mercado internacional.
En conjunto, la sesión se prevé tranquila, con los inversores atentos a la evolución de las tensiones geopolíticas y a las posibles declaraciones de responsables políticos y económicos. El cierre de la semana se prevé estable, a pesar de la volatilidad inicial, con el Ibex manteniéndose por encima de los 20.000 puntos. No obstante, la incertidumbre sobre la duración del conflicto entre Estados Unidos e Irán y su impacto sobre el suministro energético seguirá siendo un factor de riesgo que podría afectar a los mercados en las próximas semanas. Los inversores seguirán de cerca la evolución de las conversaciones diplomáticas y las posibles medidas de respuesta de las partes implicadas. En este contexto, la prudencia será la tónica dominante, con los inversores a la espera de nuevas noticias que puedan marcar la dirección de los mercados.
