El Ibex-35 ha comenzado la sesión de este martes con una subida del 0,23%, una tendencia que ha permitido al principal índice bursátil español consolidarse por encima de la cota de los 19.200 puntos. En concreto, el selectivo madrileño se ha situado en los 19.251 puntos en los primeros compases de la negociación, en un contexto de mercado marcado por la caída de los precios del crudo. Este comportamiento del Ibex-35 contrasta con las tensiones geopolíticas que afectan a Oriente Medio, donde el conflicto ha escalado en las últimas semanas. A pesar de este escenario de incertidumbre, los inversores han optado por un tono comprador al inicio de la sesión, aunque con prudencia. Uno de los elementos más llamativos de la jornada es el comportamiento del precio del petróleo, que ha registrado caídas a pesar de la escalada del conflicto en Oriente Medio. En concreto, el precio del barril de Brent, de referencia en Europa, bajaba un 0,9% hasta los 88,4 dólares.
Esta bajada de los precios del crudo se produce en un momento en que, habitualmente, las tensiones geopolíticas en la región de Oriente Medio suelen presionar al alza el precio del petróleo por los miedos sobre posibles interrupciones del suministro. Los inversores, sin embargo, han descontado que de momento no hay afectaciones directas sobre la producción ni sobre las rutas de transporte de crudo, lo que ha permitido que los precios se mantengan a la baja. El Brent, que la semana pasada había llegado a tocar los 91 dólares, acumula varias jornadas de corrección a la espera de nuevos catalizadores que puedan justificar un repunte. Por su parte, el WTI también se mantiene en niveles moderados en comparación con los máximos recientes.
Dentro del Ibex-35, las caídas más significativas en el arranque de la sesión han sido para Telefónica y Solaria. La compañía de telecomunicaciones se colaba entre los mayores descensos del selectivo con una caída del 0,59%, situándose solo por detrás de Solaria, que se dejaba un 0,64%. En el extremo opuesto del selectivo, las mayores subidas en el arranque de la jornada correspondían a ArcelorMittal, CaixaBank y Acerinox. La siderúrgica ArcelorMittal lideraba las alzas con un progreso del 0,86%, seguida de cerca por CaixaBank, que subía un 0,84%, y por Acerinox, que se apuntaba un 0,74%.
El comportamiento positivo de las empresas siderúrgicas, como ArcelorMittal y Acerinox, responde a las expectativas sobre una recuperación de la demanda de acero en los mercados internacionales, así como a la evolución de los precios de las materias primas que afectan al sector. CaixaBank, por su parte, ha comenzado la jornada con un tono comprador, en línea con el comportamiento general del sector bancario europeo. La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri es uno de los valores con más peso dentro del Ibex-35, por lo que su evolución positiva ha contribuido a sostener el índice en los primeros compases de la sesión.
Las bolsas europeas, en positivo
El comportamiento del Ibex-35 se ha producido en sintonía con el resto de las principales plazas bursátiles europeas, que también mostraban signo positivo en los primeros compases de la sesión. El Ftse 100 de Londres abría en términos de tabula rasa, sin avances ni retrocesos significativos, mientras que el CAC 40 de París subía un 0,3% y el Dax de Fráncfort crecía un 0,2%. Esta tendencia positiva en las bolsas europeas se enmarca en un contexto de cierta estabilidad en los mercados internacionales, a pesar de las incertidumbres geopolíticas y las dudas sobre la evolución de la política monetaria de los principales bancos centrales. Los inversores europeos han recibido con optimismo moderado los datos macroeconómicos conocidos en las últimas sesiones, que apuntan a una desaceleración de la inflación y a una resistencia del crecimiento económico.
El Ftse 100 de Londres, que ha abierto sin cambios significativos, refleja la prudencia de los inversores ante los datos de inflación en el Reino Unido y las expectativas sobre las futuras decisiones del Banco de Inglaterra. Por su parte, el CAC 40 y el Dax han mostrado más dinamismo, impulsados por la confianza en la recuperación de la economía de la zona euro. En el mercado de renta fija, el rendimiento del bono español con vencimiento a 10 años ha registrado una ligera subida hasta el 3,608%. Este incremento se enmarca en el contexto de las expectativas sobre la evolución de los tipos de interés en la zona euro y la política monetaria del Banco Central Europeo. El rendimiento de la deuda pública española se mantiene en niveles parecidos a los de las últimas semanas, después del repunte que experimentó a principios de año. La prima de riesgo española, que mide la diferencia entre el rendimiento del bono español y el alemán, se mantiene en niveles contenidos, hecho que indica la confianza de los inversores en la solvencia del Estado.
La evolución del rendimiento del bono a 10 años es un indicador clave para los mercados financieros, dado que influye en el coste de financiación del Estado y en las condiciones crediticias de la economía en conjunto. La subida del 3,608% refleja las expectativas de los inversores sobre la evolución futura de los tipos de interés y la inflación. En el mercado de divisas, el euro ha mostrado un comportamiento positivo en su cruce con el dólar. La moneda única se ha apreciado ligeramente y se ha negociado a un tipo de cambio de 1,1423 dólares en los mercados internacionales. Esta apreciación del euro respecto al dólar responde a varios factores.
Por un lado, las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal de los Estados Unidos, que podría empezar a rebajar los tipos de interés antes de lo esperado, han debilitado el dólar en las últimas jornadas. Por otro lado, los datos macroeconómicos de la zona euro, que han mostrado cierta resistencia, han apoyado a la moneda única. El tipo de cambio del euro frente al dólar es un indicador clave para la economía española, dado que influye en la competitividad de las exportaciones y en el coste de las importaciones. Un euro más fuerte abarata las compras en el exterior, pero puede encarecer las ventas a mercados internacionales, especialmente en sectores como el turismo y la automoción.