El Ibex-35 ha comenzado la sesión de este jueves con una caída del 1%, un descenso que le ha hecho perder la cota de los 19.200 enteros y situarse en los 19.129 puntos. Esta apertura negativa llega después de unas jornadas en las que el mercado había intentado recuperar posiciones y confirma que la volatilidad sigue siendo la nota dominante en el ambiente bursátil. El toque de campana ha dejado un panorama en el que las ventas se imponen claramente y en el que los inversores optan por reducir exposición antes que asumir riesgos adicionales. En los primeros minutos de la jornada en la Bolsa de Madrid, los ascensos dentro del Ibex-35 han sido escasos y de poca magnitud. Telefónica lideraba las subidas con un avance del 1%, seguida de Cellnex, que ganaba un 0,9%, Repsol, con un 0,5%, y Enagás, con un 0,3%.

Estos cuatro valores han sido los únicos capaces de remar contra corriente en una jornada en la que la tónica general ha sido claramente bajista. La presencia de la compañía energética y de la de telecomunicaciones entre los ganadores sugiere que los inversores buscan refugio en sectores con ingresos estables y dividendos atractivos, poco expuestos a los ciclos económicos más volátiles. En el otro extremo de la tabla, las caídas más pronunciadas en los primeros instantes de la sesión las protagonizaba Bankinter, con un descenso del 4,8%, seguida de IAG, que perdía un 2%, Santander, con un 1,7%, y Puig, con un 1,68%. El caso de Bankinter es especialmente llamativo por la magnitud de la caída, que supera con creces la del resto de valores financieros. Esta evolución podría estar relacionada con factores específicos de la entidad o con una reacción del mercado ante algún tipo de información corporativa, aunque los datos disponibles no permiten determinar la causa exacta.

Europa también abre en negativo

El mal momento no es exclusivo de la plaza española. Las principales bolsas europeas han inaugurado la jornada con signo negativo, en línea con lo que se ha visto en Madrid. Londres caía un 0,6%, mientras que París retrocedía un 1,1% a las 9.15 horas, Milán se dejaba un 0,1% y Fráncfort perdía un 0,9%. La sincronía de estas caídas confirma que se trata de un fenómeno de alcance continental y que los inversores están aplicando una lectura similar a todos los mercados del entorno, probablemente condicionados por la incertidumbre geopolítica y por las expectativas sobre la evolución de los tipos de interés.

En el mercado de divisas, el euro recuperaba posiciones en su cruce con el dólar, hasta negociarse a un tipo de cambio de 1,1241 dólares. Esta ligera apreciación de la moneda única refleja una cierta preferencia de los inversores por activos europeos, aunque el movimiento es lo suficientemente moderado para no extraer conclusiones demasiado categóricas. El hecho de que el euro gane terreno en una jornada de caídas bursátiles sugiere que los operadores no están abandonando la divisa comunitaria, sino que están ajustando sus posiciones en función de las expectativas sobre la política monetaria de los próximos meses.

En el mercado de deuda, el rendimiento del bono español a diez años avanzaba hasta el 4,096%, un dato que indica un ligero incremento de la prima de riesgo exigida por los inversores para adquirir deuda soberana española. Este movimiento se enmarca en un contexto de tensiones en los mercados de renta fija europeos, donde las expectativas sobre las decisiones del Banco Central Europeo continúan condicionando el comportamiento de los operadores.

Un rendimiento más elevado implica que el Gobierno deberá pagar más para financiarse, lo que puede tener efectos sobre las políticas de gasto público en los próximos meses. Con este escenario, la atención de los operadores se centrará en dos frentes principales durante el resto de la jornada. Por un lado, cualquier novedad sobre la evolución de los conflictos geopolíticos y sus repercusiones sobre los mercados energéticos puede marcar el rumbo de las próximas horas. Por otro lado, los inversores estarán pendientes de si la caída inicial se modera o, al contrario, se acentúa a medida que avance la sesión.