La bolsa española ha comenzado la sesión de este viernes, la última de la semana, con un retroceso del 0,34% que le ha hecho perder la cota de los 19.800 puntos. El Ibex-35 se ha situado en los 19.764,9 puntos en una jornada marcada por la tercera cuádruple hora bruja del año, un fenómeno que suele provocar una elevada volatilidad en los mercados a causa del vencimiento simultáneo de futuros y opciones sobre índices y acciones. Este evento, que se produce cuatro veces al año, acostumbra a generar movimientos bruscos en las cotizaciones durante las últimas horas de la sesión. En este contexto, el precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, ha bajado un 2,1% en la apertura de las bolsas europeas, hasta los 102,8 dólares por barril. El West Texas Intermediate, de referencia en Estados Unidos, ha disminuido su precio un 1,7%, hasta los 100,2 dólares por barril. La caída del crudo se enmarca en un contexto de moderación de las tensiones geopolíticas y de revisión de las previsiones de demanda por parte de los analistas.
En el ámbito macroeconómico, el Consejo de Política Monetaria del Banco de Japón ha seguido el camino marcado por el Banco Central Europeo y la Reserva Federal de Estados Unidos y ha decidido este viernes aumentar en 25 puntos básicos el tipo de interés de referencia, que pasará a ser del 1,25%, su nivel más alto desde 1995. Esta decisión refleja la voluntad de la autoridad monetaria japonesa de normalizar su política después de años de tipos muy bajos y de estímulos masivos. La subida de tipos del Banco de Japón se suma a las que han aplicado otros bancos centrales en las últimas semanas, en un contexto de presión inflacionista persistente y de crecimiento económico moderado. Los mercados han recibido la decisión con cautela, ya que una subida de tipos puede encarecer la financiación y frenar la actividad económica.
Movimientos empresariales
En el plano empresarial, diversas compañías han comunicado operaciones relevantes antes de la apertura del mercado. Árima Real Estate distribuirá este viernes entre sus accionistas un dividendo total de 20,5 millones de euros, a razón de 0,837 euros por acción. Se trata del primer reparto de dividendo que abona la compañía desde su creación en el año 2018, un hito que refleja su evolución financiera y su apuesta por retribuir a los inversores. CaixaBank, por su parte, ha indicado que ha alcanzado una ejecución de más del 58% en la vigésima semana del programa de recompra de acciones propias que anunció el pasado mes de mayo por un importe de 500 millones de euros. Este programa forma parte de la estrategia de la entidad para devolver capital a los accionistas y para optimizar su estructura de capital.
Técnicas Reunidas ha informado, antes de la apertura del mercado, que su consorcio, formado junto con Samsung, recibirá 120 millones de euros de su cliente MGT Teesside por un arbitraje presentado en el año 2021. Esta resolución supone un alivio financiero para la compañía y pone fin a un litigio que se había alargado durante varios años. Fluidra también ha comunicado que ha dado por finalizado el programa de recompra de acciones que anunció a finales de julio, después de haber alcanzado el importe máximo fijado, de 40 millones de euros. Esta operación se enmarca en la política de retribución al accionista de la compañía.
En los primeros momentos de la jornada, los valores que más han subido del Ibex-35 han sido ACS (+0,6%), IAG (+0,4%) y el Banc Sabadell (+0,35%). En el lado opuesto, las caídas más pronunciadas han sido para Solaria (-1,6%) y Acerinox (-1,5%). Las principales bolsas europeas cotizaban en negativo en los compases iniciales de la jornada. Milán retrocedía un 0,2%, mientras que París y Frankfurt caían casi un 0,5% y Londres se dejaba un 0,3%.
El tono generalizado de caídas refleja la cautela de los inversores ante la volatilidad propia de la cuádruple hora bruja y ante las decisiones de política monetaria de los bancos centrales. En el mercado de divisas, el euro ha recuperado posiciones en su cruce con el dólar, hasta un tipo de cambio de 1,1482 dólares. En cuanto al mercado de deuda, el rendimiento del bono español a diez años ha escalado hasta el 3,945%, reflejando la presión de los mercados de renta fija en un contexto de subidas de tipos y de incertidumbre sobre la evolución de la inflación.